Delito, pecado y responsabilidad
En distintas sociedades europeas, el suicidio tuvo durante siglos consecuencias religiosas y jurídicas, con sanciones que variaban según la época y el territorio y podían alcanzar al cadáver, al entierro o al patrimonio. La medicalización progresiva del siglo XIX convivió con esas tradiciones legales, y la desaparición del delito fue igualmente desigual: en Inglaterra y Gales, la regla jurídica que consideraba delito el suicidio no se abolió hasta el Suicide Act de 1961. La medicina, por tanto, no reemplazó de inmediato al derecho.
Jean-Étienne Dominique Esquirol dedicó al suicidio un capítulo específico de Des maladies mentales, en 1838, donde intentó relacionar las conductas suicidas con distintos estados mentales, entre ellos los delirios, las pasiones patológicas y algunas formas de monomanía. Sus formulaciones eran bastante más complejas que la afirmación de que todo suicida está loco, y el propio texto deja ver la tensión entre las explicaciones médicas y aquellas situaciones en que Esquirol admitía motivaciones irreductibles a una enfermedad. Su obra importa porque convirtió el suicidio en problema clínico sistemático dentro del alienismo.
Estadística moral
El siglo XIX produjo en paralelo otra tradición: el estudio estadístico de los fenómenos sociales. Los investigadores comparaban tasas de suicidio según sexo, edad, estación del año, religión, estado civil, profesión y región, y la relativa estabilidad de algunas de esas tasas parecía indicar que el fenómeno no podía explicarse solo mediante biografías individuales. Ese tipo de investigación se conoció como estadística moral.
El psiquiatra italiano Enrico Morselli publicó Il suicidio en 1879, reuniendo datos estadísticos internacionales e intentando relacionar sus variaciones con factores biológicos, sociales y culturales. Algunas de sus interpretaciones pertenecen a los debates evolucionistas y hereditarios de su tiempo y no se trasladan a la epidemiología contemporánea. Su importancia histórica está en demostrar que existía una investigación cuantitativa extensa del suicidio antes de Durkheim.
Émile Durkheim publicó Le Suicide en 1897 con un objetivo principal: demostrar que las tasas de suicidio podían estudiarse como hechos sociales. Propuso categorías como el suicidio egoísta, el altruista y el anómico, y no fue el primer investigador estadístico del fenómeno. Su contribución consistió en reorganizar la pregunta alrededor de la estructura social y convertir el suicidio en objeto clásico de la sociología. El contraste posterior entre explicación psiquiátrica y explicación sociológica simplifica un campo donde ambas tradiciones convivían desde el siglo XIX.
Los Ángeles, 1958
Durante la primera mitad del siglo XX, el suicidio se estudió dentro de la depresión, la psicosis, el psicoanálisis, la medicina legal y la salud pública, sin que existiera todavía una disciplina autónoma. La posguerra estadounidense proporcionó un contexto distinto, en el que empezaron a desarrollarse instituciones específicamente orientadas al estudio y a la prevención.
El 1 de septiembre de 1958 abrió el Los Angeles Suicide Prevention Center, desarrollado por Edwin Shneidman, Norman Farberow y el psiquiatra Robert Litman, que combinó investigación, atención de crisis, seguimiento e intervención telefónica y se convirtió en modelo para otros servicios. Su novedad institucional consistía en atender el suicidio antes del desenlace, mediante dispositivos accesibles a personas en crisis y no solo mediante el tratamiento de un diagnóstico psiquiátrico subyacente.
Shneidman contribuyó a difundir la denominación de suicidología para un campo interdisciplinario dedicado al comportamiento suicida, y en 1968 fundó la American Association of Suicidology. La institucionalización permitió reunir a profesionales de la psicología, la psiquiatría, la sociología, la salud pública y la intervención en crisis, y el objeto científico dejó de ser únicamente el suicidio como síntoma de otra enfermedad.
Riesgo, asociación y predicción
Desde la segunda mitad del siglo XX crecieron los estudios sobre intentos previos, depresión, consumo de alcohol, desesperanza, disponibilidad de medios, factores demográficos y acontecimientos vitales, y la evaluación del riesgo suicida se incorporó a la práctica clínica.
La acumulación de asociaciones estadísticas produjo, sin embargo, una dificultad que sigue abierta: un factor puede asociarse al suicidio en el nivel poblacional y conservar una capacidad predictiva muy limitada para identificar qué individuo morirá. La distinción entre asociación y predicción es una de las cuestiones metodológicas centrales de la suicidología contemporánea.
La prevención se amplió mientras tanto hacia intervenciones de salud pública: restricción del acceso a medios letales, intervención después de un intento, líneas de crisis, políticas sobre alcohol, programas escolares y recomendaciones para los medios de comunicación. Esas estrategias muestran que el campo nunca quedó absorbido por completo dentro de la psiquiatría, y que la prevención del suicidio se convirtió en tarea compartida entre la medicina clínica y la salud pública.
Tradiciones que no se reemplazaron
La historia del suicidio reúne tradiciones que nunca llegaron a sustituirse. El alienismo lo convirtió en objeto clínico; la estadística moral y la sociología mostraron regularidades poblacionales; la psiquiatría lo relacionó con la psicopatología; la salud pública desarrolló estrategias preventivas que no dependen del diagnóstico.
La suicidología moderna nació de esa convergencia, y no de ninguna escuela en particular.
Referencias seleccionadas
- Esquirol JED. Des maladies mentales considérées sous les rapports médical, hygiénique et médico-légal. Paris; 1838.
- Morselli E. Il suicidio: saggio di statistica morale comparata. Milán; 1879.
- Durkheim É. Le Suicide. Paris: Félix Alcan; 1897.
- Shneidman ES, Farberow NL. The Los Angeles Suicide Prevention Center: a demonstration of public health feasibilities. Am J Public Health. 1965;55(1):21–26.
- American Association of Suicidology. History of the AAS.
Jonathan Alarcón C., ed. Suicidio: de la medicina legal y la estadística moral a la prevención. Docencia en Psiquiatría. Revisión 25 de agosto de 2026. https://portal-docencia-psiquiatria-uc-hlf.pages.dev/historia/suicidio-de-la-medicina-legal-y-la-estadistica-moral-a-la-prevencion/