5.01.1.017Conducta alimentaria, sexualidad y género
Reconocimiento inicial de los trastornos de la conducta alimentaria y de las disfunciones sexuales, fundamentos de alimentación y de respuesta sexual humana, y comprensión contemporánea de sexualidad y género según el nivel que exige EUNACOM.
6 ítems, distinta profundidad.
El bloque conserva los niveles oficiales del Perfil. La profundidad docente cambia según la autonomía que EUNACOM espera del médico general.
5.01.1.018Trastornos de la conducta alimentaria
5.01.1.019Sexualidad humana y sus alteraciones
5.01.3.004Higiene de la alimentación
5.01.3.006Disforia de género
5.01.3.012Respuesta sexual humana
9 conceptos centrales.
Los trastornos de la conducta alimentaria se presentan en cualquier peso corporal. El IMC forma parte de la evaluación, pero por sí solo no confirma, no excluye ni gradúa el trastorno.
Ante una sospecha, el síndrome psiquiátrico y la estabilidad médica se evalúan a la vez.
La gravedad médica depende de la trayectoria ponderal, la ingesta, las purgas, los signos vitales, las alteraciones metabólicas y la función orgánica. Nunca de un umbral único de peso.
Una alimentación saludable admite muchas formas. La OMS la organiza sobre cuatro principios —adecuación, equilibrio, moderación y diversidad— y añade que debe ser inocua.
El esquema deseo-excitación-orgasmo-resolución ordena la respuesta sexual sin prescribirla. El deseo puede ser espontáneo o responsivo.
Las dificultades sexuales se evalúan por persistencia, interferencia, malestar y contexto, junto con las causas médicas, farmacológicas, psicológicas y relacionales.
La salud sexual supone bienestar, seguridad y consentimiento, y ausencia de coerción, discriminación y violencia.
ICD-11 sacó la incongruencia de género del capítulo de trastornos mentales y la situó entre las condiciones relacionadas con la salud sexual.
Un interés sexual atípico no es un trastorno parafílico. Lo que modifica la formulación es la falta de consentimiento, el daño, el deterioro y los demás criterios clínicos.
1. Alcance del bloque según el Perfil EUNACOM
Los seis ítems reúnen tres problemas clínicos y tres conocimientos generales. La autonomía esperada no es la misma en todos.
Para disfunción sexual, trastornos de la conducta alimentaria y sexualidad humana y sus alteraciones, el Perfil exige sospecha, tratamiento inicial y derivación. Eso supone reconocer una presentación clínicamente relevante, pesquisar riesgos y causas reversibles, resolver lo inmediato y organizar la atención especializada cuando corresponda.
Higiene de la alimentación, disforia de género y respuesta sexual humana son conocimientos generales. La competencia esperada es conceptual y clínica básica; no incluye manejo especializado autónomo.
La nomenclatura oficial también pide contexto. En la versión 3 del Perfil, el antiguo ítem «trastornos de orientación sexual y parafilias» fue reemplazado por «sexualidad humana y sus alteraciones». El cambio no es cosmético: evita perpetuar una asociación nosológica obsoleta entre orientación sexual y enfermedad mental.
| Código | Ítem | Nivel |
|---|---|---|
| 5.01.1.017 | Disfunción sexual | Sospecha · tratamiento inicial · derivar |
| 5.01.1.018 | Trastornos de la conducta alimentaria | Sospecha · tratamiento inicial · derivar |
| 5.01.1.019 | Sexualidad humana y sus alteraciones | Sospecha · tratamiento inicial · derivar |
| 5.01.3.004 | Higiene de la alimentación | Conocimiento general |
| 5.01.3.006 | Disforia de género | Conocimiento general |
| 5.01.3.012 | Respuesta sexual humana | Conocimiento general |
2. Trastornos de la conducta alimentaria: reconocer el síndrome
La evaluación empieza por reconstruir el patrón alimentario y su impacto. El peso es un dato clínico, no un criterio de entrada.
Los trastornos de la conducta alimentaria son alteraciones persistentes de la ingesta, o de las conductas relacionadas con ella, que producen consecuencias médicas, psicológicas o funcionales significativas. Interesan clínicamente la restricción persistente, los ayunos, los episodios de atracón con pérdida de control, los vómitos autoinducidos, el uso compensatorio de laxantes o diuréticos, el ejercicio compulsivo, la preocupación excesiva por el peso o la figura y los cambios rápidos de peso.
NICE es explícito en un punto que suele fallar en la práctica: ni el IMC, ni una herramienta de cribado, ni la duración de la enfermedad sirven por separado para decidir si existe un trastorno alimentario o si corresponde tratarlo.
Anorexia nerviosa
La presentación clásica combina restricción persistente de la ingesta, peso significativamente bajo, temor intenso a aumentar de peso —o conductas que interfieren con la recuperación ponderal— y una alteración relevante de la experiencia del peso o de la figura. Con todo, un síndrome restrictivo grave puede darse sin un IMC extremadamente bajo. La pérdida rápida de peso y las complicaciones fisiológicas conservan su peso clínico aunque el peso absoluto no parezca extremo.
Bulimia nerviosa
Se caracteriza por episodios recurrentes de atracón con pérdida de control, acompañados de conductas compensatorias también recurrentes: vómitos, ayuno, ejercicio excesivo o uso inapropiado de medicamentos. El peso corporal puede estar dentro del rango esperado.
Trastorno por atracones
Presenta episodios recurrentes de atracón con pérdida de control y malestar significativo, sin las conductas compensatorias regulares de la bulimia. Obesidad y trastorno por atracones no son lo mismo.
Otras presentaciones
Hay otras presentaciones clínicamente relevantes: formas restrictivas que no reúnen el patrón prototípico de anorexia, cuadros purgativos y trastornos de evitación o restricción de la ingesta. Conviene recordar que no todo trastorno alimentario se organiza alrededor del peso o de la imagen corporal.
| Presentación | Elemento predominante |
|---|---|
| Anorexia nerviosa | Restricción, temor a aumentar de peso y alteración relevante de la experiencia corporal. |
| Bulimia nerviosa | Atracones recurrentes y conductas compensatorias. |
| Trastorno por atracones | Atracones con pérdida de control, sin compensación regular. |
| Síndrome restrictivo con peso no extremadamente bajo | El peso no excluye gravedad ni necesidad de tratamiento. |
| Conducta purgativa recurrente | Requiere evaluación aunque no exista el patrón completo de bulimia. |
| Obesidad sin atracones | No configura un trastorno por atracones. |
Evaluación inicial
- Trayectoria de peso y velocidad del cambio.
- Restricción, ayuno y reglas rígidas sobre la alimentación.
- Atracones y sensación de pérdida de control.
- Vómitos autoinducidos y uso de laxantes, diuréticos u otros métodos compensatorios.
- Ejercicio compulsivo o compensatorio.
- Preocupación por el peso, la figura o la composición corporal, y conductas de comprobación.
- Síntomas físicos y alteraciones endocrinas pertinentes.
- Depresión, ansiedad, TOC, consumo de sustancias, autolesiones y conducta suicida.
- Funcionamiento familiar, académico, laboral y social.
- 01Reconstruir el patrón alimentario y su trayectoria en el tiempo, antes de asignar una categoría.
- 02Caracterizar restricción, atracones, purgas y ejercicio, con su frecuencia y su función.
- 03Evaluar la experiencia del peso y de la figura, sin convertirla en el único eje del diagnóstico.
- 04Buscar comorbilidad psiquiátrica y conducta suicida de manera dirigida.
- 05Establecer el impacto funcional y el soporte disponible.
- 06Determinar en paralelo la estabilidad médica, que decide la urgencia.
3. Riesgo médico y manejo inicial de los trastornos alimentarios
Antes de precisar la categoría nosológica hay que establecer si existe estabilidad médica y psiquiátrica suficiente para un manejo ambulatorio.
La restricción grave, la pérdida rápida de peso y las purgas producen deshidratación, bradicardia, hipotensión, hipoglicemia, trastornos electrolíticos, alteraciones renales, cambios electrocardiográficos y arritmias. Ninguna de esas complicaciones espera a que el peso llegue a un umbral determinado.
La evaluación inicial integra la evolución del peso, los signos vitales, la hidratación, la frecuencia de purgas, el síncope, las palpitaciones, la debilidad, los medicamentos usados para modificar el peso, el ejercicio y las condiciones médicas concomitantes. Electrolitos, glucosa, función renal, ECG y otros estudios se indican según la presentación.
NICE recomienda atención médica aguda cuando hay compromiso físico grave, y desaconseja de manera expresa fijar un peso o un IMC absoluto como criterio único para decidir la hospitalización. La velocidad del deterioro y la necesidad de monitorización también modifican el nivel de cuidado.
Indicadores de mayor gravedad
- Pérdida rápida o sostenida de peso.
- Restricción extrema de la ingesta.
- Deshidratación clínicamente relevante.
- Síncope o presíncope.
- Bradicardia o hipotensión significativas.
- Hipoglicemia.
- Alteraciones electrolíticas relevantes.
- Vómitos o purgas frecuentes.
- Cambios electrocardiográficos o arritmias.
- Compromiso renal, hepático o de otros órganos.
- Deterioro funcional marcado.
- Depresión grave, autolesiones o conducta suicida.
- Imposibilidad de sostener un manejo ambulatorio seguro.
Realimentación
La recuperación nutricional es parte central del tratamiento, pero una persona con desnutrición significativa puede desarrollar un síndrome de realimentación. En ese contexto, la realimentación exige planificación clínica, monitorización metabólica y corrección de las alteraciones relevantes. Lo que no corresponde es una indicación inespecífica de aumentar bruscamente la ingesta.
Derivación
Una sospecha consistente justifica evaluación especializada temprana. El tratamiento definitivo suele integrar atención médica, intervención nutricional y psicoterapia. La farmacoterapia no es tratamiento único apropiado de la anorexia nerviosa.
| Escenario | Conducta |
|---|---|
| TCA probable en persona médicamente estable | Evaluación inicial, manejo de los problemas inmediatos y derivación especializada temprana. |
| Atracones y purgas con peso normal | Evaluar bulimia y sus complicaciones médicas. El peso no descarta el cuadro. |
| Pérdida rápida de peso | Valorar la velocidad del deterioro y la estabilidad médica. |
| Alteraciones metabólicas o cardiovasculares graves | Atención médica urgente. |
| Desnutrición con riesgo de realimentación | Manejo nutricional protocolizado y monitorizado. |
| Conducta suicida significativa | Medidas de seguridad y evaluación psiquiátrica urgente. |
4. Higiene de la alimentación: principios de una alimentación saludable
El ítem se aborda como conocimiento general sobre una alimentación suficiente, equilibrada, diversa, moderada y segura.
La OMS actualizó en enero de 2026 su referencia sobre alimentación saludable y organiza sus principios centrales en adecuación, equilibrio, moderación y diversidad. A esos cuatro añade una condición: para ser saludable, una alimentación también debe ser inocua.
Adecuación
La alimentación cubre las necesidades energéticas y nutricionales que corresponden a la edad, el estado fisiológico, la actividad y las condiciones médicas de cada persona.
Equilibrio
La ingesta energética guarda una relación razonable con el gasto, y las fuentes de energía se distribuyen de manera apropiada.
Moderación
Se limitan los componentes cuyo exceso se asocia a efectos adversos, en particular el sodio, los azúcares libres y determinadas grasas.
Diversidad
Una variedad amplia de alimentos nutritivos favorece la cobertura de micronutrientes y la calidad global de la dieta.
Para mayores de 10 años, la OMS propone como referencia poblacional al menos 400 g diarios de frutas y verduras y unos 25 g diarios de fibra alimentaria de origen natural. Son referencias de población, no objetivos rígidos idénticos para cada persona.
Las Guías Alimentarias para Chile incorporan además los criterios de alimentación nutritiva, inocua, culturalmente pertinente y sostenible. Un matiz importa aquí más que en ningún otro punto del bloque: frente a un trastorno de la conducta alimentaria, estas recomendaciones generales no reemplazan el tratamiento específico y no deben transformarse en una lista moral de alimentos permitidos y prohibidos.
| Principio | Aplicación |
|---|---|
| Adecuación | Cubrir las necesidades energéticas y nutricionales. |
| Equilibrio | Relacionar ingesta, gasto y composición de la dieta. |
| Moderación | Limitar los excesos con efectos adversos. |
| Diversidad | Incorporar distintas fuentes de nutrientes. |
| Inocuidad | Evitar riesgos microbiológicos y químicos. |
| Contextualización | Adaptar las recomendaciones a la cultura, el acceso y la situación clínica. |
5. Respuesta sexual humana: un modelo clínico, no una secuencia obligatoria
El esquema tradicional sigue siendo útil para ordenar la anamnesis, pero no prescribe una forma única de responder sexualmente.
El esquema deseo-excitación-orgasmo-resolución permite localizar dificultades y ordenar causas. Que sea útil no significa que todas las personas atraviesen esas etapas en un orden fijo.
Deseo
Es el interés o la motivación para la actividad sexual. Puede aparecer de manera espontánea antes de la actividad, o desarrollarse de forma responsiva después de la intimidad, la estimulación o la excitación. Ambos patrones son normales, y confundirlos con una jerarquía clínica es una fuente frecuente de sobrediagnóstico.
Excitación
Tiene una dimensión subjetiva y otra fisiológica. No siempre coinciden, y esa discordancia por sí sola no señala un problema.
Orgasmo
Es el punto máximo de excitación sexual, con amplia variabilidad individual en intensidad, frecuencia y facilidad de aparición.
Resolución
Consiste en el retorno progresivo al estado basal, con frecuencia acompañado de relajación y bienestar. No requiere un orgasmo previo.
La función sexual está modulada por el estado de ánimo, la relación, el contexto, la seguridad, el dolor, las hormonas, la salud cardiovascular y neurológica, los medicamentos y las sustancias.
| Dominio | Pregunta clínica |
|---|---|
| Deseo | ¿Hay interés, y el patrón actual constituye un problema para la persona? |
| Excitación | ¿Existe excitación subjetiva y respuesta fisiológica suficientes para la actividad deseada? |
| Orgasmo | ¿Hay una dificultad persistente y clínicamente relevante? |
| Dolor | ¿Existe dolor o temor asociado a la actividad sexual? |
| Contexto | ¿Qué papel juegan la relación, la seguridad, la enfermedad, los medicamentos, el trauma y las expectativas? |
6. Disfunción sexual: formulación clínica y causas reversibles
Una dificultad sexual se vuelve clínicamente relevante cuando es persistente o recurrente, interfiere con la función deseada y adquiere un significado problemático para la persona.
Las disfunciones sexuales abarcan dificultades en distintos componentes de la función sexual. En hombres, la evaluación suele distinguir libido, erección, emisión o eyaculación y orgasmo. En mujeres, las categorías contemporáneas incluyen problemas de interés y excitación, de orgasmo y de dolor genitopélvico o de penetración, entre otros.
Una reducción de la frecuencia sexual o del deseo no es, por sí sola, una disfunción. La anamnesis debe establecer inicio y duración, carácter adquirido o de toda la vida, presentación generalizada o situacional, y luego recorrer interés, excitación, respuesta genital, orgasmo, eyaculación y dolor, junto con el contexto relacional, la seguridad, el consentimiento, las enfermedades médicas, los medicamentos, las sustancias, la depresión, la ansiedad y el trauma.
Causas médicas
Diabetes, enfermedad vascular, enfermedades neurológicas, alteraciones endocrinas, dolor, menopausia y trastornos urogenitales afectan la función sexual. Una disfunción eréctil adquirida puede justificar evaluación cardiovascular y metabólica antes de atribuirla a la ansiedad.
Medicamentos
Varios psicofármacos alteran la libido, la excitación, la erección, la eyaculación o el orgasmo. La relación temporal con el inicio del tratamiento o con un cambio de dosis resulta clínicamente útil. Ahora bien, un efecto adverso probable no justifica suspender de golpe un tratamiento necesario: corresponde reevaluar indicación, causalidad, alternativas y riesgos.
Manejo inicial
La conducta se dirige a los factores reversibles y al problema predominante: una enfermedad médica, un medicamento causal, una depresión o ansiedad, dolor, sustancias o factores relacionales. La derivación puede ser urológica, ginecológica, endocrinológica, psiquiátrica o de salud sexual, según la presentación.
| Presentación | Interpretación |
|---|---|
| Deseo menos frecuente, sin malestar ni interferencia | No alcanza para una disfunción. |
| Anorgasmia temporalmente asociada a un ISRS | Considerar un efecto farmacológico. |
| Disfunción eréctil adquirida con riesgo metabólico | Evaluar enfermedad vascular y metabólica. |
| Dolor persistente en la actividad sexual | Requiere evaluación específica. |
| Síntoma exclusivamente situacional | Explorar el contexto antes de asumir una disfunción generalizada. |
| Coerción o violencia | La seguridad pasa a ser la prioridad. |
7. Sexualidad humana y sus alteraciones
La evaluación sanitaria se organiza alrededor del bienestar, el consentimiento, la seguridad, el control y el funcionamiento. No de la conformidad con una norma social.
La sexualidad comprende orientación, deseo, fantasías, prácticas, vínculos, placer e intimidad. La orientación sexual no es una enfermedad mental. Cuando aparecen depresión, ansiedad, conducta suicida u otros problemas asociados a discriminación, rechazo o violencia, esas condiciones se evalúan por sus propios criterios.
Prácticas sexuales consensuales
Una práctica entre adultos capaces de consentir no se vuelve patológica por ser infrecuente. La evaluación adquiere relevancia clínica cuando aparecen daño, deterioro, pérdida de control, malestar significativo o vulneración del consentimiento.
Intereses parafílicos y trastornos parafílicos
Las clasificaciones contemporáneas distinguen un interés sexual atípico de un trastorno parafílico. ICD-11 incluye categorías que involucran a personas que no consienten y las diferencia de otros patrones. La rareza de una fantasía no establece un trastorno; una conducta repetida hacia alguien que no consiente introduce, en cambio, una dimensión de daño y de protección.
Comportamiento sexual compulsivo
ICD-11 sitúa el trastorno de comportamiento sexual compulsivo entre los trastornos del control de impulsos. La frecuencia elevada de actividad sexual no basta: la hipótesis exige un patrón persistente de dificultad para controlar la conducta, con deterioro significativo. Antes de formularla hay que considerar manía, sustancias y otros diferenciales. En este bloque es un concepto secundario, no el eje del ítem.
| Situación | Formulación |
|---|---|
| Práctica consensual infrecuente, sin daño ni deterioro | No es enfermedad por ser atípica. |
| Orientación homosexual o bisexual | Variación de la sexualidad humana. |
| Fantasía atípica sin criterios adicionales | No establece un trastorno parafílico. |
| Conducta sexual con una persona que no consiente | Exige evaluación de daño, riesgo y protección. |
| Actividad frecuente con control y funcionamiento conservados | No equivale a comportamiento sexual compulsivo. |
| Conducta repetitiva con pérdida de control y deterioro | Considerar comportamiento sexual compulsivo y sus diferenciales. |
8. Género, incongruencia y disforia
Identidad, orientación, incongruencia y disforia son conceptos distintos y no se usan como sinónimos.
La identidad de género es la experiencia interna del propio género, y se distingue tanto de la orientación sexual como de la expresión de género. Una identidad trans o de género diverso no es una enfermedad mental.
ICD-11 reemplazó las categorías antiguas y trasladó la incongruencia de género fuera del capítulo de trastornos mentales, hacia las condiciones relacionadas con la salud sexual. En adolescentes y adultos, la incongruencia de género se caracteriza por una discordancia marcada y persistente entre el género experimentado y el sexo asignado, que puede acompañarse del deseo de transición. Los comportamientos o las preferencias de género diversos, por sí solos, no permiten asignar el diagnóstico.
Disforia de género
El Perfil EUNACOM emplea el término disforia de género, proveniente del marco DSM. El concepto se centra en el malestar o el deterioro clínicamente significativo asociado a la incongruencia de género. Identidad trans y disforia, por lo tanto, no son equivalentes.
Evaluación de salud mental
Depresión, ansiedad, consumo de sustancias, trauma o conducta suicida se evalúan por sus propios criterios. La identidad de género no explica automáticamente ninguno de esos cuadros. Al mismo tiempo, la discriminación, la violencia y las barreras de acceso pueden ser factores clínicos de peso.
La atención sanitaria respeta la identidad, el nombre y la forma de trato, evita la patologización innecesaria y aborda las necesidades de salud concretas. El marco chileno cuenta con orientaciones sanitarias específicas para la atención de personas trans y de género diverso.
| Concepto | Definición |
|---|---|
| Sexo | Conjunto de características sexuales biológicas. |
| Identidad de género | Experiencia interna del propio género. |
| Expresión de género | Forma de expresar socialmente el género. |
| Orientación sexual | Patrón de atracción afectiva o sexual. |
| Incongruencia de género | Categoría ICD-11 situada en condiciones relacionadas con la salud sexual. |
| Disforia de género | Concepto DSM centrado en el malestar o el deterioro clínicamente significativo. |
| Identidad trans | No constituye por sí misma un trastorno mental. |
9. Secuencia integrada de razonamiento clínico
La secuencia separa primero el problema clínico de las variaciones normales y, después, define riesgo, causas reversibles y nivel de cuidado.
- 01Definir si la presentación se organiza en torno a la alimentación, la función sexual, una práctica sexual o el género.
- 02Describir el fenómeno antes de atribuirle un diagnóstico.
- 03En trastornos alimentarios, establecer la estabilidad médica y psiquiátrica antes de precisar la categoría nosológica.
- 04En dificultades sexuales, revisar persistencia, interferencia, malestar, contexto y causas médicas o farmacológicas.
- 05Cuando la consulta se relaciona con prácticas sexuales, evaluar consentimiento, capacidad, daño y control.
- 06No inferir enfermedad a partir del peso corporal, la frecuencia sexual, la orientación o la identidad de género.
- 07Distinguir una preferencia sexual atípica de un trastorno parafílico, y una alta frecuencia sexual de una pérdida de control.
- 08Evaluar depresión, suicidalidad, trauma, sustancias o violencia cuando la presentación lo justifique.
- 09Aplicar el nivel del Perfil: sospecha, manejo inicial y derivación en los tres problemas clínicos; conocimiento general en alimentación, respuesta sexual y disforia.
- 10Determinar la urgencia según estabilidad médica, riesgo psiquiátrico, violencia, coerción o necesidad de protección.
12 casos de autoevaluación.
Preguntas originales alineadas con los códigos del Perfil. El orden de alternativas se balancea de forma estable para reducir pistas por posición.
Mujer de 24 años ha perdido 12 kg en cuatro meses. Restringe progresivamente su alimentación, evita comer con otras personas, realiza ejercicio varias horas al día y presenta temor intenso a recuperar peso. Su IMC aún está dentro del rango habitual. ¿Cuál es la conducta más apropiada?
- Mantener observación mientras el IMC permanezca en rango y no haya síncope
- Solicitar solo evaluación nutricional y reevaluar el diagnóstico si aparece bajo peso
- Sospechar un trastorno alimentario, evaluar la velocidad de pérdida ponderal y la estabilidad médica, y organizar derivación especializada
- Formular un trastorno de ansiedad hasta contar con evidencia objetiva de desnutrición
- Considerar que la ausencia de bajo peso vuelve improbable un compromiso físico significativo
Ver respuesta razonada
El IMC no permite excluir el diagnóstico ni decidir por sí solo la necesidad de tratamiento. Restricción, pérdida rápida de peso, ejercicio compensatorio y temor a recuperar peso exigen una evaluación clínica completa.
Mujer de 21 años presenta atracones recurrentes con pérdida de control y luego se provoca vómitos. Su peso se ha mantenido estable durante el último año. ¿Cuál es la formulación más adecuada?
- El peso estable hace más probable un trastorno por atracones sin conductas compensatorias
- El diagnóstico de bulimia requiere una pérdida ponderal significativa
- Las purgas recurrentes permiten diagnosticar anorexia nerviosa con independencia del peso
- El patrón de atracones y conductas compensatorias hace sospechar bulimia nerviosa, aunque el peso esté en rango
- La ausencia de alteraciones metabólicas conocidas descarta un trastorno alimentario
Ver respuesta razonada
La bulimia nerviosa puede cursar con peso normal. El patrón clínico se organiza por atracones y conductas compensatorias recurrentes, no por el bajo peso.
Paciente de 19 años con restricción alimentaria y vómitos frecuentes consulta por debilidad y síncope. Presenta hipotensión, bradicardia y potasio de 2,5 mEq/L. ¿Cuál es la prioridad?
- Completar primero la evaluación psiquiátrica ambulatoria
- Iniciar recuperación ponderal domiciliaria y repetir electrolitos la semana siguiente
- Derivar a psicoterapia especializada y mantener las alteraciones médicas en observación
- Decidir la hospitalización según el IMC y la magnitud del bajo peso
- Realizar estabilización médica urgente y tratar las alteraciones fisiológicas en paralelo con la evaluación del trastorno alimentario
Ver respuesta razonada
Síncope, alteraciones cardiovasculares e hipopotasemia significativa configuran un compromiso médico que exige manejo urgente. La decisión no depende del peso.
¿Cuál formulación representa mejor una alimentación saludable según la referencia actual de la OMS?
- Un patrón suficiente, equilibrado, moderado, diverso e inocuo, adaptado a las necesidades y al contexto de la persona
- Una alimentación basada en excluir de manera sistemática los alimentos de mayor densidad energética
- Una dieta con distribución fija de macronutrientes, aplicable a todas las edades y condiciones médicas
- Un régimen centrado en suplementos para asegurar micronutrientes
- Una clasificación de alimentos saludables o no saludables, independiente de la dieta global
Ver respuesta razonada
La OMS define cuatro principios centrales —adecuación, equilibrio, moderación y diversidad— y añade que una alimentación saludable debe ser inocua.
Mujer de 39 años rara vez presenta deseo sexual espontáneo antes del contacto con su pareja. Con intimidad y estimulación suele desarrollar interés, excitación y satisfacción, y no refiere malestar. ¿Cuál es la interpretación más apropiada?
- Corresponde a una alteración del deseo, porque este debe preceder siempre a la excitación
- El deseo puede aparecer de manera responsiva una vez iniciada la estimulación, de modo que el patrón descrito no establece una disfunción
- La ausencia de fantasías espontáneas permite formular un trastorno de interés sexual
- La respuesta satisfactoria posterior a la estimulación orienta a una alteración hormonal
- La variabilidad temporal del deseo hace sospechar un trastorno afectivo subyacente
Ver respuesta razonada
El deseo puede ser espontáneo o responsivo. La secuencia deseo-excitación-orgasmo-resolución es un modelo clínico útil, no una secuencia obligatoria.
Hombre de 42 años con depresión ha mejorado tras iniciar un ISRS. Después de un aumento de dosis aparece una demora marcada del orgasmo, antes ausente, que interfiere con su vida sexual. ¿Cuál es la mejor conducta inicial?
- Considerar una recaída depresiva y aumentar de nuevo el antidepresivo
- Suspender de inmediato el medicamento para confirmar la relación causal
- Evaluar una posible disfunción sexual inducida por el fármaco, revisar temporalidad, otras causas y opciones de ajuste terapéutico
- Derivar a urología sin revisar el tratamiento farmacológico actual
- Explicar que la función orgásmica no suele modificarse con antidepresivos
Ver respuesta razonada
Los ISRS afectan distintos componentes de la función sexual. El manejo exige valorar temporalidad, causalidad y alternativas, sin suspender de manera automática un tratamiento eficaz.
Mujer de 48 años refiere menor frecuencia de deseo que una década atrás. Mantiene una actividad sexual satisfactoria y no presenta malestar, dolor ni conflicto asociado. ¿Cuál es la formulación más rigurosa?
- El descenso del deseo con la edad permite establecer una disfunción adquirida
- Toda disminución sostenida de libido requiere tratamiento farmacológico específico
- La ausencia de dolor hace más probable una alteración primaria de la excitación
- Una variación del interés sexual sin malestar ni interferencia relevante no alcanza para establecer una disfunción
- La diferencia respecto de años anteriores permite diagnosticar un trastorno aunque la persona no lo considere un problema
Ver respuesta razonada
La función sexual presenta amplia variabilidad. La relevancia clínica depende de la experiencia de la persona y de la interferencia del problema, no de una frecuencia normativa.
Dos adultos capaces de consentir realizan una práctica sexual infrecuente que ambos desean, sin daño, pérdida de control, malestar ni deterioro. ¿Cuál es la formulación clínica más apropiada?
- La práctica debe considerarse parafílica por apartarse de la conducta sexual más frecuente
- La persistencia de una práctica infrecuente justifica evaluación psiquiátrica obligatoria
- El consentimiento excluye la necesidad de evaluar cualquier consecuencia médica de la práctica
- La ausencia de malestar sugiere negación y no modifica la formulación diagnóstica
- La rareza de una práctica consensual no constituye por sí sola un trastorno psiquiátrico
Ver respuesta razonada
Las clasificaciones actuales no convierten un interés sexual atípico en enfermedad solo por su carácter infrecuente. Lo que modifica la formulación es el consentimiento, el daño, el deterioro y los demás criterios clínicos.
Hombre de 32 años refiere excitación recurrente al observar a personas que se desnudan sin saber que están siendo observadas, y ha actuado repetidamente sobre esos impulsos. ¿Qué aspecto tiene mayor relevancia clínica?
- La conducta involucra a personas que no han consentido, lo que introduce un problema de daño, riesgo y protección además de la valoración diagnóstica
- La presencia de excitación sexual atípica basta para establecer un trastorno psiquiátrico
- La ausencia de contacto físico permite considerarla una práctica consensual indirecta
- Las fantasías recurrentes permiten inferir una pérdida general de la capacidad de consentir
- El comportamiento se clasifica según la frecuencia con que aparece la excitación
Ver respuesta razonada
ICD-11 reconoce de manera específica trastornos parafílicos que involucran a personas que no consienten. La falta de consentimiento cambia de forma sustantiva la evaluación de daño, riesgo y protección.
Una persona trans consulta por hipertensión arterial. No presenta malestar respecto de su identidad de género ni síntomas psiquiátricos. ¿Cuál es la conducta conceptualmente correcta?
- Realizar primero una evaluación psiquiátrica para confirmar que la identidad sea estable
- Atender el motivo de consulta sin patologizar la identidad, dado que ser trans no constituye por sí mismo un trastorno mental
- Formular disforia de género, porque una identidad trans implica una incongruencia clínicamente relevante
- Inferir la orientación sexual a partir de la identidad antes de completar la anamnesis médica
- Considerar que la ausencia de malestar hace innecesario respetar el nombre o el trato solicitado
Ver respuesta razonada
La OMS establece de manera expresa que las identidades trans y de género diverso no son condiciones de enfermedad mental.
¿Cuál afirmación diferencia con mayor precisión identidad de género, incongruencia de género y disforia de género?
- Los tres conceptos describen distintos grados de un mismo trastorno psiquiátrico
- La identidad trans equivale a incongruencia de género, y esta siempre produce disforia
- La identidad describe la experiencia de género; ICD-11 sitúa la incongruencia en salud sexual, mientras la disforia es un concepto DSM centrado en el malestar clínicamente significativo
- En ICD-11 la incongruencia de género pertenece a los trastornos de personalidad y la disforia a los trastornos afectivos
- La diferencia entre los conceptos depende de la orientación sexual de la persona
Ver respuesta razonada
ICD-11 retiró la incongruencia de género del capítulo de trastornos mentales. Identidad, incongruencia y disforia no son conceptos equivalentes.
Paciente presenta durante meses conductas sexuales repetitivas que ha intentado disminuir sin éxito. Ha descuidado responsabilidades y continúa pese a consecuencias importantes. ¿Cuál es la formulación inicial más apropiada?
- La frecuencia elevada permite diagnosticar directamente un trastorno adictivo sexual
- Toda dificultad para disminuir la actividad sexual es evidencia suficiente de hipomanía
- Las consecuencias sociales permiten diagnosticar un trastorno parafílico
- Corresponde evaluar la pérdida persistente de control y el deterioro, junto con manía, sustancias y otros diagnósticos diferenciales
- La conducta sexual frecuente no puede ser clínicamente relevante en ausencia de una parafilia
Ver respuesta razonada
ICD-11 incluye el comportamiento sexual compulsivo entre los trastornos del control de impulsos. La frecuencia aislada no basta: lo central es la dificultad persistente para controlar la conducta y sus consecuencias.
Fuentes del bloque.
Los códigos y niveles provienen del Perfil EUNACOM. El contenido clínico se revisa contra fuentes nacionales e internacionales pertinentes y se fecha de manera independiente.
Perfil de Conocimientos EUNACOM versión 3
Fuente primaria para los seis códigos del bloque y sus niveles de resolución.
Abrir fuente ↗NICE · 2017 · última actualización 2020 · vigilancia excepcional 2024Eating disorders: recognition and treatment (NG69)
Reconocimiento, evaluación médica, derivación, criterios de atención aguda, tratamiento y prohibición de utilizar peso o IMC como criterio único.
Abrir fuente ↗Royal College of Psychiatrists · 2022Medical Emergencies in Eating Disorders (MEED, CR233)
Marco para compromiso médico grave, riesgo cardiovascular y realimentación en trastornos alimentarios.
Abrir fuente ↗OMS · 26 enero 2026Alimentación saludable
Principios de adecuación, equilibrio, moderación, diversidad e inocuidad; recomendaciones poblacionales sobre frutas, verduras y fibra.
Abrir fuente ↗MINSAL ChileGuías Alimentarias para Chile
Marco nacional de alimentación nutritiva, inocua, culturalmente pertinente y sostenible.
Abrir fuente ↗Merck/MSD Manual Professional · portal vigente 2026Overview of Female Sexual Function and Dysfunction
Respuesta sexual, deseo responsivo y variabilidad fisiológica.
Abrir fuente ↗Merck/MSD Manual Professional · portal vigente 2026Overview of Male Sexual Function and Dysfunction
Dominios de función sexual masculina y causas médicas/farmacológicas.
Abrir fuente ↗OMS · ICD-11Gender incongruence and transgender health in the ICD
Incongruencia de género fuera de los trastornos mentales y despatologización de las identidades trans.
Abrir fuente ↗OMS · 2024ICD-11 Clinical Descriptions and Diagnostic Requirements
Marco contemporáneo para incongruencia de género, trastornos parafílicos y comportamiento sexual compulsivo.
Abrir fuente ↗OMSDefining sexual health
Marco de salud sexual basado en bienestar, consentimiento, seguridad y ausencia de coerción.
Abrir fuente ↗Revisión clínica: 24 de agosto de 2026. Material docente independiente y contextualizado a Chile. No sustituye guías vigentes, protocolos locales ni evaluación especializada cuando corresponda.
Jonathan Alarcón C., ed. Bloque 07: Conducta alimentaria, sexualidad y género. Docencia en Psiquiatría. Revisión 24 de agosto de 2026. https://portal-docencia-psiquiatria-uc-hlf.pages.dev/eunacom/bloques/sexualidad-alimentacion/