5.01.1.010Psicosis y agitación
Reconocimiento del síndrome psicótico, evaluación de causas secundarias, manejo inicial de la agitación y control físico-neurológico de los antipsicóticos de depósito, según el Perfil EUNACOM.
3 ítems, distinta profundidad.
El bloque conserva los niveles oficiales del Perfil. La profundidad docente cambia según la autonomía que EUNACOM espera del médico general.
5.01.2.002Agitación psicomotora
5.01.5.002Examen físico y neurológico: control de neurolépticos de depósito
6 conceptos centrales.
La esquizofrenia y los demás trastornos psicóticos exigen sospecha, tratamiento inicial y derivación. Un primer episodio debe recibir evaluación especializada sin demora.
Los delirios y las alucinaciones identifican síntomas psicóticos. No demuestran esquizofrenia.
Delirium, sustancias, fármacos, trastornos afectivos y enfermedades neurológicas o sistémicas integran el diferencial obligatorio de un primer episodio.
La alteración de la atención o la conciencia, el inicio agudo y la fluctuación pesan a favor del delirium y en contra de una psicosis primaria.
Iniciar un antipsicótico exige sopesar eficacia, efectos adversos, preferencias y evaluación física basal. No es una elección farmacológica aislada del resto del plan.
Agitación y control de depósito son competencias separadas: la primera pide manejo inicial y derivación; el segundo es un procedimiento que hay que ejecutar.
1. Alcance del bloque según el Perfil EUNACOM
El bloque reúne dos problemas que piden sospecha, tratamiento inicial y derivación, junto con un procedimiento que el médico general debe realizar. Esa diferencia manda sobre la profundidad del estudio.
Para esquizofrenia y otros trastornos psicóticos, el Perfil EUNACOM v3 exige sospecha, tratamiento inicial y derivación. El objetivo no es establecer de forma autónoma la nosología longitudinal de todas las psicosis. Es reconocer el síndrome, identificar las explicaciones secundarias o afectivas relevantes, evaluar la seguridad e iniciar una conducta apropiada mientras se coordina la atención especializada.
La agitación psicomotora comparte el mismo nivel: sospecha, tratamiento inicial y derivación. Es un síndrome de múltiples causas y no equivale a violencia ni a psicosis. La conducta inicial depende de la seguridad, el estado de conciencia, la causa probable y las condiciones médicas asociadas.
El examen físico y neurológico de control en personas que reciben antipsicóticos de depósito, en cambio, está clasificado como procedimiento que el médico debe realizar. Eso exige una evaluación sistemática de la salud física y de los efectos adversos neurológicos, no solo reconocerlos en teoría.
Implicancias prácticas del Perfil
- Psicosis: reconocer los fenómenos psicóticos, armar un diferencial inicial, evaluar causas secundarias y organizar la derivación sin demora cuando se trata de un primer episodio.
- Tratamiento inicial de psicosis: seguridad, evaluación médica, información a la persona y a su red de apoyo, y antipsicótico cuando esté indicado y pueda iniciarse con seguridad.
- Agitación: identificar primero las condiciones médicas o toxicológicas urgentes, usar desescalada mientras sea posible y reservar las intervenciones restrictivas para cuando la seguridad no se sostenga con medidas menos coercitivas.
- Control de depósito: examinar salud física, signos vitales, parámetros metabólicos y trastornos del movimiento, y reconocer señales de alarma como el síndrome neuroléptico maligno.
| Código | Ítem | Diagnóstico | Tratamiento | Seguimiento / nivel |
|---|---|---|---|---|
| 5.01.1.010 | Esquizofrenia y otros trastornos psicóticos | Sospecha | Inicial | Derivar |
| 5.01.2.002 | Agitación psicomotora | Sospecha | Inicial | Derivar |
| 5.01.5.002 | Examen físico y neurológico: control de neurolépticos de depósito | — | — | Realizar |
2. Síndrome psicótico: descripción fenomenológica antes de la etiología
Los síntomas psicóticos identifican un síndrome, no una causa. La evaluación inicial describe qué fenómenos hay, cómo empezaron y qué impacto producen, antes de asignar un diagnóstico longitudinal.
Los síntomas positivos incluyen delirios, alucinaciones y desorganización del pensamiento, del lenguaje o de la conducta. Los negativos, reducción de la expresividad emocional, alogia, abulia, anhedonia y retraimiento social. A eso pueden sumarse alteraciones cognitivas, catatonia, ansiedad, depresión o síntomas maníacos. La combinación y el curso orientan el diagnóstico; ninguno de estos fenómenos, por separado, demuestra esquizofrenia.
Un delirio es una creencia sostenida con convicción elevada pese a la evidencia incompatible, siempre leída dentro del contexto cultural, religioso y social de la persona. Una alucinación es una experiencia perceptiva sin estímulo externo correspondiente. La desorganización aparece como asociaciones difíciles de seguir, respuestas tangenciales o incoherentes, y conducta que pierde relación comprensible con el contexto. Hay que registrar contenido, convicción, interferencia, conducta asociada e insight: reducir el examen mental a etiquetas no sirve para nada.
Los síntomas negativos exigen cuidado especial porque se confunden con depresión, sedación, efectos extrapiramidales, consumo de sustancias, aislamiento social o deterioro cognitivo. La acatisia, por su parte, puede pasar por ansiedad o agitación. La descripción precisa va antes que la atribución causal.
Ante un primer episodio psicótico, NICE recomienda derivación a un servicio de intervención temprana y evaluación especializada sin demora. El tratamiento de primera línea combina un antipsicótico oral con intervenciones psicológicas, sobre todo intervención familiar y TCC. La OMS 2023 también recomienda antipsicóticos orales en adultos con trastornos psicóticos, eligiendo el fármaco según eficacia, efectos adversos, disponibilidad y preferencias.
Para el nivel EUNACOM, el tratamiento inicial no significa diseñar de manera autónoma un esquema especializado de largo plazo. Si se inicia un antipsicótico, corresponde plantearlo como prueba terapéutica explícita, con información sobre beneficios y efectos adversos, dosis inicial prudente y una evaluación física basal apropiada. NICE recomienda registrar antes de comenzar peso, cintura, pulso, presión arterial, glucosa o HbA1c, lípidos, prolactina, trastornos del movimiento, estado nutricional y actividad física; el ECG se indica cuando hay riesgo cardiovascular, cuando lo pide la ficha del fármaco o cuando existe hospitalización.
La guía chilena de esquizofrenia sigue listada por DIPRECE como referencia GES para el tratamiento desde el primer episodio, con última actualización consignada en 2017. Por su antigüedad, los principios terapéuticos y de monitorización del portal se contrastan aquí con NICE y con la guía mhGAP 2023 de la OMS.
Dominios que deben describirse en un primer episodio
- Delirios: contenido, convicción, sistematización, repercusión conductual y contexto cultural.
- Alucinaciones: modalidad, frecuencia, contenido, grado de control y conducta asociada.
- Pensamiento y lenguaje: coherencia, asociaciones, tangencialidad, descarrilamiento, incoherencia.
- Conducta: desorganización, retraimiento, agitación, catatonia, autocuidado y funcionamiento.
- Síntomas negativos y cognitivos, diferenciados de depresión, sedación y efectos farmacológicos.
- Síntomas afectivos: depresión, elevación o irritabilidad episódica del ánimo, energía, necesidad de sueño.
- Seguridad: conducta suicida, agresión, vulnerabilidad, autocuidado y condiciones del entorno.
- Curso: pródromo, fecha de inicio, velocidad de progresión, deterioro funcional y episodios previos.
| Hallazgo | Interpretación clínica inicial |
|---|---|
| Voces que comentan la conducta, ideas delirantes y deterioro funcional sostenido | Síndrome psicótico. Requiere estudio etiológico y evaluación especializada, sin cerrar esquizofrenia solo con estos hallazgos. |
| Retraimiento y menor expresividad en persona que recibe antipsicóticos | Considerar síntomas negativos, pero también depresión, sedación, parkinsonismo y otros efectos del tratamiento. |
| Delirio durante un episodio maníaco bien establecido | Evaluar psicosis afectiva. La cronología entre síndrome afectivo y síntomas psicóticos es lo decisivo. |
| Alucinaciones visuales con inatención y conciencia fluctuante | Delirium o causa médica por delante de un trastorno psicótico primario. |
| Primer episodio psicótico sin emergencia médica inmediata | Evaluación inicial, antipsicótico oral cuando corresponda y derivación especializada sin demora. |
3. Primer episodio psicótico: descartar causas secundarias y psicosis afectiva
Una primera presentación psicótica exige evaluación médica y psiquiátrica integradas. Ni la edad joven ni la apariencia de un cuadro “típico” autorizan a omitir causas reversibles.
La historia debe reconstruir inicio y progresión, fármacos, alcohol y otras sustancias, síntomas afectivos, antecedentes neurológicos y médicos, exposición a tóxicos, embarazo o puerperio cuando corresponda, trauma, alteraciones cognitivas y cambios funcionales. La información de familiares o terceros puede ser indispensable cuando el insight es limitado o la cronología resulta poco fiable.
El examen inicial cubre signos vitales, estado general, atención y nivel de conciencia, examen neurológico dirigido y examen mental. Los estudios complementarios se eligen por hipótesis clínica y contexto: glucosa, hemograma, electrolitos, función renal o hepática, función tiroidea, toxicológico, prueba de embarazo, estudios infecciosos, neuroimagen u otros, cuando la historia o el examen los justifiquen. Ninguna batería universal reemplaza la evaluación clínica.
El delirium pasa al primer lugar cuando hay inicio agudo, inatención, fluctuación del nivel de conciencia, desorientación o un contexto médico agudo. Puede acompañarse de alucinaciones, delirios y agitación. Los síntomas psicóticos no convierten un delirium en esquizofrenia, y la sedación aislada no corrige su causa.
Las sustancias pueden producir, precipitar o agravar una psicosis, y también coexistir con un trastorno psicótico primario. Estimulantes, cannabis, alucinógenos y algunos fármacos son los más relevantes, junto con los estados de abstinencia. La relación temporal entre exposición, comienzo de síntomas, suspensión y persistencia posterior orienta la formulación, pero un consumo positivo no demuestra causalidad.
La psicosis afectiva se busca de manera activa. Grandiosidad, menor necesidad de sueño, aumento marcado de energía, verborrea y conducta de riesgo apuntan a manía; ánimo deprimido persistente, anhedonia, culpa y síntomas vegetativos pueden organizar una depresión psicótica. La cronología entre los episodios afectivos y los síntomas psicóticos informa mucho más que la presencia aislada de un delirio o una alucinación.
Algunos hallazgos obligan a ampliar rápido la evaluación médica o neurológica: fiebre, convulsiones, déficit focal, cefalea intensa nueva, deterioro cognitivo rápido, alteración marcada de conciencia, movimientos anormales, catatonia de inicio agudo, inestabilidad autonómica o un curso muy atípico. En escenarios seleccionados caben la encefalitis, las enfermedades autoinmunes, la epilepsia, las infecciones y las alteraciones endocrino-metabólicas.
La seguridad define la urgencia. Conducta suicida, agresión, incapacidad grave de autocuidado, catatonia, agitación intensa, sospecha de delirium, intoxicación compleja, emergencia médica o un entorno incapaz de contener el riesgo piden un nivel de atención más intensivo. Derivar no sustituye la estabilización inicial ni el tratamiento de una causa médica urgente.
Preguntas diagnósticas que organizan el primer episodio
- ¿Hay alteración de la atención o la conciencia que sugiera delirium?
- ¿Los síntomas comenzaron en relación temporal con una sustancia, una abstinencia o un fármaco?
- ¿Existe un episodio maníaco o depresivo que organice la psicosis?
- ¿Hay fiebre, convulsiones, déficit neurológico, catatonia aguda, deterioro cognitivo rápido u otros signos de alarma médica?
- ¿Existe un síndrome psicótico persistente con deterioro funcional y sin explicación secundaria evidente?
- ¿Cuál es el nivel de riesgo y qué condiciones de traslado, supervisión o estabilización se requieren antes de derivar?
| Dato clínico | Hipótesis prioritaria o conducta |
|---|---|
| Inicio en horas, inatención, fluctuación, infección o enfermedad médica | Delirium hasta demostrar lo contrario. Priorizar evaluación y tratamiento médico de la causa. |
| Psicosis de inicio temporalmente ligado a anfetaminas o cocaína | Considerar psicosis inducida por sustancias, sin cerrar el diferencial mientras se observa la evolución y la persistencia. |
| Grandiosidad, energía aumentada, menor necesidad de sueño y psicosis | Considerar episodio maníaco con síntomas psicóticos. |
| Síndrome depresivo mayor con delirios congruentes con el ánimo | Considerar depresión con síntomas psicóticos y valorar gravedad y seguridad. |
| Psicosis subaguda con convulsiones, movimientos anormales o inestabilidad autonómica | Ampliar la evaluación neurológica y médica de urgencia; considerar causas secundarias específicas según contexto. |
| Psicosis sostenida con deterioro funcional, conciencia y atención conservadas, sin causa secundaria evidente | Sospechar trastorno psicótico primario, iniciar manejo apropiado y derivar para evaluación especializada. |
- 01Establecer seguridad, signos vitales, atención, conciencia y presencia de una emergencia médica o toxicológica.
- 02Describir el síndrome psicótico y su impacto funcional, sin asumir todavía una etiología.
- 03Reconstruir cronología, sustancias, fármacos, antecedentes médicos y neurológicos, y episodios afectivos.
- 04Realizar examen físico y neurológico dirigido, y pedir los estudios que la hipótesis clínica justifique.
- 05Identificar los signos de alarma que exigen una evaluación médica o neurológica ampliada y urgente.
- 06Iniciar medidas seguras y coordinar la derivación, con intensidad proporcional al riesgo y al diferencial.
4. Agitación psicomotora: seguridad, desescalada y evaluación etiológica
La agitación es un síndrome de activación motora y emocional, y su causa puede ser psiquiátrica, toxicológica, neurológica o médica. La meta inicial es recuperar seguridad y capacidad de evaluación con el menor grado de coerción necesario.
Agitación no es violencia. Puede expresarse como inquietud motora, incapacidad de permanecer quieto, aumento del tono verbal, irritabilidad, desorganización o conducta amenazante, y el riesgo de agresión se evalúa aparte. La primera intervención combina tres cosas: organizar el entorno, evaluar rápido lo médico y comunicar de un modo que baje la activación.
La evaluación inicial busca lo que exige tratamiento inmediato: hipoxia, hipoglicemia, hipertermia, trauma, intoxicación o abstinencia, alteraciones del nivel de conciencia, delirium, dolor y convulsiones. Los signos vitales, la oxigenación, la glucosa cuando corresponde y una revisión dirigida de sustancias y fármacos pueden cambiar por completo la conducta. Si es posible obtener información con seguridad, la etiología no espera hasta después de sedar.
La desescalada verbal y ambiental es primera línea siempre que la situación lo permita. NICE recomienda que un solo miembro del equipo asuma la comunicación, mantenga una interacción respetuosa y no confrontacional, preserve el espacio personal y traslade a un área menos estimulante cuando sea apropiado. Conviene ofrecer opciones simples y realistas, evitar provocaciones y reducir el número de interlocutores.
La presencia de familiares o acompañantes ayuda cuando la persona los percibe como seguros, y puede aumentar la activación cuando existe conflicto. El equipo lo evalúa en tiempo real. La seguridad del resto de los pacientes y del personal exige retirar objetos peligrosos, mantener una vía de salida y pedir apoyo antes de que la situación se vuelva incontrolable.
Las intervenciones restrictivas —contención física, aislamiento, tranquilización rápida parenteral— quedan para las situaciones en que la seguridad no se sostiene con medidas menos restrictivas. Deben ajustarse a la normativa y a los protocolos locales, durar el mínimo necesario y acompañarse de vigilancia clínica. No castigan ni establecen dominio: previenen daño mientras se trata la causa.
Cuando la persona colabora y la urgencia lo permite, la vía oral o sublingual es preferible a la parenteral. La tranquilización rápida designa la medicación parenteral cuando la vía oral no es posible ni apropiada y hace falta una intervención urgente. Después de una sedación parenteral hay que reevaluar el efecto y monitorizar conciencia, respiración, pulso, presión arterial, temperatura e hidratación, con más intensidad si hay intoxicación, enfermedad médica o sedación profunda.
Evaluación inicial de una persona agitada
- Seguridad inmediata: armas, objetos peligrosos, espacio físico, número de personas presentes y vía de salida.
- Vía aérea, respiración, circulación, temperatura, signos vitales, oxigenación y glucosa cuando el contexto lo indique.
- Atención y nivel de conciencia, para detectar delirium, intoxicación o compromiso neurológico.
- Alcohol, estimulantes, sedantes, cannabis, otros fármacos, intoxicación y abstinencia.
- Psicosis, manía, depresión, catatonia, dolor, miedo, trauma y otros desencadenantes psiquiátricos o situacionales.
- Riesgo de daño a sí mismo, a terceros y vulnerabilidad frente al daño de otros.
- Respuesta a la desescalada y posibilidad real de aceptar evaluación o medicación por vía oral.
| Situación | Prioridad clínica |
|---|---|
| Agitación con cooperación parcial y sin peligro inmediato | Reducir estímulos, establecer un interlocutor, desescalar y avanzar en la evaluación etiológica. |
| Agitación con inatención y fluctuación de conciencia | Delirium o causa médica en primer lugar; tratar los precipitantes junto con las medidas de seguridad. |
| Agitación con hipertermia, taquicardia y antecedente de estimulantes | Tratar como posible emergencia toxicológica: soporte, control de la hiperactividad simpática y vigilancia de complicaciones. |
| Agitación con temblor, diaforesis y taquicardia tras suspender el alcohol | Considerar abstinencia alcohólica. Exige tratamiento médico específico y evaluación de gravedad. |
| Peligro inminente y fracaso de las medidas menos restrictivas | Intervención restrictiva conforme a protocolo, con el menor grado de coerción necesario y monitorización continua. |
| Después de una tranquilización rápida parenteral | Reevaluar respuesta, efectos adversos, conciencia, respiración y signos vitales antes de repetir medicación. |
5. Farmacología de la agitación: elegir según etiología, urgencia y seguridad
No hay una combinación universal para toda persona agitada. La elección depende de la causa probable, la gravedad, la vía disponible, los tratamientos previos, las comorbilidades y los riesgos de la propia sedación.
En la agitación asociada a psicosis o manía, el antipsicótico es la opción habitual cuando hace falta medicar. Si la persona puede colaborar, se prefiere la vía oral, siempre que ofrezca velocidad y eficacia suficientes para el escenario. En la agitación grave no controlable por vía oral, los protocolos de tranquilización rápida usan antipsicóticos, benzodiacepinas o combinaciones, según contexto clínico y recursos.
La evidencia contemporánea de urgencias confirma que varias estrategias parenterales funcionan, pero las pautas no coinciden entre sistemas. NICE recomienda en adultos lorazepam intramuscular, o haloperidol intramuscular combinado con prometazina, dentro de su protocolo. ACEP 2024 favorece, para agitación grave en urgencias, combinaciones como droperidol más midazolam, o un antipsicótico atípico más midazolam, buscando una sedación más rápida. La lección es que la elección concreta depende del entorno y no se traslada de manera automática a una pauta local.
En la intoxicación por estimulantes, las benzodiacepinas son especialmente útiles porque bajan la agitación y la actividad simpática. Hay que vigilar hipertermia, hipertensión, arritmias, isquemia y convulsiones. En la abstinencia de alcohol o sedantes, las benzodiacepinas además tratan el mecanismo fisiopatológico y constituyen el tratamiento central, ajustado a gravedad y protocolo.
En la intoxicación aguda por alcohol u otros depresores del sistema nervioso central, la sedación adicional exige cautela por el riesgo de depresión respiratoria, hipotensión y deterioro de conciencia. Una persona somnolienta, hipoventilando o con la vía aérea comprometida no debe recibir una benzodiacepina por el solo hecho de estar agitada. La estabilización médica va primero.
En el delirium, la intervención principal es identificar y tratar la causa. Un antipsicótico cabe de forma breve cuando la agitación o el distrés representan un peligro o impiden los cuidados esenciales y las medidas no farmacológicas no alcanzan, pero no trata el delirium en sí mismo. Las benzodiacepinas empeoran muchos delirium y se reservan para indicaciones específicas, como la abstinencia de alcohol o de sedantes.
Antes de repetir una dosis sedante hay que evaluar la respuesta a la anterior. Combinar fármacos aumenta el potencial de sedación, hipotensión, depresión respiratoria, prolongación del QT y efectos extrapiramidales. Edad avanzada, embarazo, enfermedad respiratoria o cardiovascular, QT prolongado, intoxicación y tratamientos concomitantes desplazan el balance entre riesgo y beneficio.
Para EUNACOM el aprendizaje es etiológico. Benzodiacepinas con estimulantes y con abstinencia de alcohol o sedantes. Antipsicóticos con psicosis o manía. Con depresores del sistema nervioso central, nunca una sedación respiratoria imprudente. Y en el delirium, tratamiento causal. Las dosis y combinaciones concretas siguen el protocolo local vigente.
Factores que modifican la elección farmacológica
- Causa probable de la agitación y necesidad de tratar el mecanismo subyacente.
- Capacidad de aceptar la vía oral frente a la necesidad de tranquilización rápida parenteral.
- Tratamientos previos, alergias, respuesta histórica y exposición actual a antipsicóticos o sedantes.
- Alcohol, estimulantes, opioides, sedantes y otras sustancias concomitantes.
- Riesgo respiratorio, cardiovascular, neurológico y metabólico.
- QT prolongado, trastornos del movimiento, embarazo, edad y fragilidad.
- Capacidad local de monitorización y de respuesta ante una complicación de la sedación.
| Etiología probable | Principio farmacológico |
|---|---|
| Psicosis o manía | Antipsicótico cuando se requiere medicar. Considerar la vía oral si la cooperación y la urgencia lo permiten. |
| Intoxicación por estimulantes | Benzodiacepina habitualmente útil, junto con soporte y vigilancia de la hipertermia y de lo cardiovascular. |
| Abstinencia de alcohol o sedantes | Benzodiacepina como tratamiento central, dentro del manejo médico de la abstinencia. |
| Intoxicación alcohólica u otros depresores del SNC con somnolencia o hipoventilación | Priorizar el soporte y no agravar la depresión respiratoria. |
| Delirium | Tratar la causa. Medicación sintomática solo ante peligro, distrés grave o interferencia con cuidados esenciales. |
| Agitación grave indiferenciada que requiere sedación parenteral | Seguir el protocolo institucional, considerar riesgos físicos e intoxicación y monitorizar de cerca tras administrar. |
6. Control físico y neurológico de antipsicóticos de depósito
Este ítem es una competencia procedimental: el examen debe realizarse de manera sistemática. La formulación de depósito cambia la vía y la duración de la exposición, no la necesidad de vigilar los efectos físicos, metabólicos y neurológicos del antipsicótico.
El control abre con una anamnesis breve y dirigida: eficacia, adherencia, sedación, mareos, caídas, cambios de peso, apetito, función sexual, síntomas endocrinos, estreñimiento, tolerabilidad y aparición de inquietud o movimientos anormales. Hay que registrar el antipsicótico, la dosis, el intervalo, la fecha de la última administración, los otros psicofármacos y cualquier medicamento capaz de modificar los efectos adversos.
El examen neurológico dirigido busca parkinsonismo inducido —bradicinesia, rigidez, temblor, reducción de movimientos espontáneos—, acatisia —inquietud interna con necesidad observable de moverse—, distonía y movimientos involuntarios compatibles con discinesia tardía. Marcha, postura, expresión facial, movimientos orobucolinguales y extremidades se observan de manera activa. La acatisia se confunde con ansiedad, recaída o agitación, y hay que identificarla antes de subir el antipsicótico por reflejo.
La discinesia tardía se manifiesta con movimientos involuntarios repetitivos, sobre todo orobucolinguales, faciales o de extremidades, tras una exposición prolongada al antagonismo dopaminérgico. Su presencia y evolución deben quedar documentadas; las escalas estructuradas complementan el examen clínico, no lo reemplazan. Una distonía aguda con compromiso cervical, ocular o laríngeo exige reconocimiento y tratamiento oportunos.
La evaluación física incluye peso, cintura, pulso y presión arterial, más la revisión periódica de glucosa o HbA1c y del perfil lipídico. NICE recomienda además monitorizar trastornos del movimiento, adherencia y salud física general. El calendario depende de la etapa del tratamiento y del protocolo, con controles más frecuentes durante el inicio y la titulación.
La prolactina puede elevarse con determinados antipsicóticos y producir galactorrea, alteraciones menstruales, disfunción sexual, ginecomastia o efectos óseos a largo plazo. La evaluación se orienta por el fármaco, los síntomas y el protocolo. También cuentan los efectos cardiovasculares, incluidas la hipotensión y la prolongación del QT, sobre todo con factores de riesgo o medicamentos concomitantes.
Fiebre, rigidez generalizada, alteración del estado mental e inestabilidad autonómica obligan a sospechar síndrome neuroléptico maligno. La conducta es suspender la exposición antipsicótica y evaluar de urgencia. No corresponde esperar el control ambulatorio programado ni atribuir el cuadro a ansiedad o a un empeoramiento de la psicosis.
La OMS 2023 considera los antipsicóticos inyectables de acción prolongada una alternativa a los orales en personas que requieren tratamiento prolongado, equilibrando eficacia, efectos adversos y preferencias. Indicar una formulación de depósito no exime de ninguna de las responsabilidades de monitorización física y neurológica del tratamiento antipsicótico.
Secuencia práctica del control
- Confirmar fármaco, dosis, intervalo, última administración, respuesta clínica y medicamentos concomitantes.
- Preguntar por sedación, mareos, caídas, peso, síntomas sexuales y endocrinos, e inquietud motora.
- Observar marcha, postura, expresión facial y actividad motora espontánea desde que la persona entra a la consulta.
- Explorar rigidez, bradicinesia, temblor, acatisia, distonía y movimientos involuntarios persistentes.
- Controlar peso, cintura, presión arterial y parámetros metabólicos según la etapa del tratamiento y el protocolo.
- Buscar síntomas compatibles con hiperprolactinemia y otros efectos sistémicos propios del antipsicótico usado.
- Reconocer señales de alarma: fiebre, rigidez generalizada, alteración de conciencia, inestabilidad autonómica.
- Documentar los hallazgos y coordinar el ajuste o la evaluación especializada cuando aparezcan efectos adversos relevantes.
| Hallazgo | Interpretación inicial |
|---|---|
| Inquietud interna, incapacidad de permanecer sentado y movimiento continuo de las piernas | Acatisia. Diferenciar de ansiedad o agitación antes de aumentar el antipsicótico. |
| Bradicinesia, rigidez y temblor | Parkinsonismo inducido por antipsicóticos. |
| Contracción cervical u ocular sostenida, de inicio agudo | Distonía aguda. Requiere tratamiento oportuno y evaluación de la vía aérea si hay compromiso laríngeo. |
| Movimientos orobucolinguales repetitivos y persistentes | Sospechar discinesia tardía y documentar la evolución. |
| Aumento de peso con alteración de glucosa o lípidos | Toxicidad metabólica. Exige intervención y revisión del plan antipsicótico. |
| Fiebre, rigidez generalizada, confusión e inestabilidad autonómica | Síndrome neuroléptico maligno hasta demostrar lo contrario. Urgencia médica. |
7. Derivación y nivel de cuidado: la indicación es temprana, la urgencia depende de la gravedad
En un primer episodio psicótico la evaluación especializada no se posterga. El riesgo, la inestabilidad médica o la imposibilidad de sostener cuidados seguros deciden si la derivación debe ser urgente y asistida.
La derivación especializada forma parte del manejo desde el primer episodio y no se reserva para los cuadros prolongados o refractarios. NICE recomienda acceso sin demora a servicios especializados en el primer episodio; la guía GES chilena insiste en la detección y el tratamiento precoz. En una persona estable, sin riesgo inmediato y con soporte suficiente, la continuidad puede organizarse por vía prioritaria ambulatoria. Cualquier elemento de gravedad convierte esa transición en una derivación urgente.
Exigen evaluación urgente o un nivel de cuidado superior las situaciones donde no se puede garantizar seguridad ni estabilidad: conducta suicida con intención o plan, riesgo relevante de agresión, agitación grave no contenible, incapacidad marcada de autocuidado, catatonia, delirium, intoxicación o abstinencia complejas, fiebre o inestabilidad autonómica, compromiso neurológico agudo, síndrome neuroléptico maligno u otra emergencia médica. Merecen precaución adicional las psicosis del embarazo y el puerperio, y los escenarios sin una red mínima capaz de sostener el plan mientras se completa la evaluación.
Derivar no transfiere la responsabilidad clínica de manera instantánea. Antes del traslado hay que atender las amenazas médicas inmediatas, establecer medidas de seguridad proporcionales, registrar la evaluación realizada y comunicar al equipo receptor lo que importa: inicio y curso, sustancias y fármacos, examen mental, examen físico y neurológico, riesgos actuales, intervenciones administradas, respuesta y efectos adversos. Con riesgo significativo, el traslado se organiza en consecuencia y no queda a cargo de la propia persona.
En la práctica, el nivel de cuidado surge de combinar estabilidad médica, gravedad psicopatológica, capacidad de autocuidado, riesgo para sí o para otros, necesidad de observación, soporte disponible y posibilidad real de adherir al plan. El diagnóstico nosológico definitivo puede pedir seguimiento longitudinal. La decisión de seguridad y derivación, en cambio, se toma con lo que se sabe hoy.
| Escenario | Nivel de respuesta inicial |
|---|---|
| Primer episodio psicótico estable, sin urgencia médica ni riesgo inmediato y con soporte suficiente | Evaluación inicial completa y derivación especializada prioritaria, con seguimiento y medidas de seguridad durante la transición. |
| Psicosis con conducta suicida, violencia inminente, agitación grave o autocuidado muy comprometido | Derivación urgente y valoración de hospitalización o de un entorno de mayor contención, según el caso y la red local. |
| Psicosis con inatención fluctuante, fiebre, convulsiones, focalidad neurológica o deterioro cognitivo rápido | Evaluación médica urgente y búsqueda de causas secundarias. La atención psiquiátrica se integra en paralelo. |
| Catatonia, síndrome neuroléptico maligno o toxicidad farmacológica grave | Urgencia médica con manejo específico y coordinación psiquiátrica. |
| Psicosis asociada a intoxicación o abstinencia | Tratar la emergencia toxicológica y mantener la reevaluación. El vínculo con sustancias no elimina el seguimiento si los síntomas persisten o queda duda diagnóstica. |
| Psicosis sin red de apoyo suficiente para sostener un plan ambulatorio seguro | Elevar el nivel de cuidado o asegurar una transición asistida. La ausencia de soporte cambia la factibilidad del manejo ambulatorio. |
8. Secuencia integrada de razonamiento clínico
La evaluación de psicosis y agitación admite una secuencia estable, que pone la seguridad, la causalidad y el nivel de cuidado por delante de la precisión nosológica fina.
- 01Identificar las amenazas inmediatas para la vida o la seguridad: vía aérea, respiración, circulación, oxigenación, temperatura, glucosa cuando corresponda, trauma, intoxicación y riesgo de violencia o suicidio.
- 02Evaluar atención, orientación y nivel de conciencia. Un curso agudo y fluctuante con inatención obliga a priorizar delirium o una causa médica.
- 03Describir el síndrome psicopatológico sin asumir etiología: delirios, alucinaciones, desorganización, síntomas negativos, manía, depresión, catatonia y deterioro funcional.
- 04Reconstruir temporalidad y causalidad: inicio, velocidad de cambio, sustancias, abstinencia, fármacos, enfermedades médicas y neurológicas, antecedentes afectivos y funcionamiento previo.
- 05Si hay agitación, desescalar en el plano ambiental y verbal cuando la seguridad lo permita, y decidir la medicación según etiología probable, urgencia y riesgos del paciente.
- 06Monitorizar la respuesta a cualquier intervención aguda: conciencia, respiración, signos vitales, efectos adversos y persistencia de la causa subyacente.
- 07Definir nivel de cuidado y derivación integrando estabilidad médica, riesgo, autocuidado, soporte disponible y posibilidad real de mantener la seguridad fuera de un entorno supervisado.
- 08Cuando el ítem es el control de un antipsicótico de depósito, realizar un examen físico y neurológico sistemático, con pesquisa de trastornos del movimiento y la monitorización metabólica pertinente.
12 casos de autoevaluación.
Preguntas originales alineadas con los códigos del Perfil. El orden de alternativas se balancea de forma estable para reducir pistas por posición.
Varón de 22 años presenta dos meses de aislamiento progresivo, deterioro académico, ideas de persecución y voces que comentan sus actos. Conserva atención y conciencia, y aún no hay evaluación toxicológica ni médica completa. ¿Cuál es la conducta más apropiada para el nivel que exige el Perfil EUNACOM?
- Sospechar un primer episodio psicótico, evaluar seguridad y causas médicas o por sustancias, iniciar las medidas terapéuticas apropiadas y coordinar evaluación especializada sin demora
- Establecer esquizofrenia y mantener el tratamiento longitudinal en atención general
- Postergar la derivación hasta cumplir seis meses continuos de síntomas
- Iniciar solo psicoterapia de apoyo y diferir el antipsicótico hasta contar con una clasificación nosológica definitiva
- Descartar un trastorno psicótico primario porque la orientación y la conciencia están conservadas
Ver respuesta razonada
El cuadro es compatible con un primer episodio psicótico. El Perfil exige sospecha, tratamiento inicial y derivación; la evaluación debe cubrir seguridad, causas secundarias y sustancias, sin cerrar esquizofrenia de forma autónoma.
Mujer de 68 años hospitalizada por neumonía desarrolla en 24 horas desorientación, dificultad marcada para mantener la atención, inversión del ciclo sueño-vigilia y alucinaciones visuales. Por momentos conversa con coherencia y horas después está muy confusa. ¿Qué hipótesis debe priorizarse?
- Trastorno psicótico breve
- Delirium asociado a enfermedad médica aguda, por inicio rápido, inatención y fluctuación del estado mental
- Esquizofrenia de inicio tardío
- Trastorno delirante
- Demencia avanzada de inicio súbito
Ver respuesta razonada
El inicio agudo, la inatención y la fluctuación en el contexto de una enfermedad médica son rasgos centrales del delirium. Las alucinaciones pueden formar parte de él y no establecen una psicosis primaria.
Paciente de 28 años presenta diez días de menor necesidad de sueño, aumento marcado de energía, verborrea, grandiosidad, gastos de alto riesgo y la convicción delirante de poseer capacidades sobrenaturales. ¿Qué dato importa más para organizar el diferencial de la psicosis?
- La ausencia de alucinaciones visuales
- La presencia de un delirio, que por sí sola establece esquizofrenia
- La relación temporal entre el síndrome maníaco y los síntomas psicóticos, porque una psicosis puede formar parte de un episodio afectivo
- La edad menor de 30 años
- El nivel educacional previo
Ver respuesta razonada
La presentación contiene un síndrome maníaco claro. La cronología entre los síntomas afectivos y los psicóticos es lo que separa una psicosis afectiva de un trastorno psicótico primario.
Hombre de 34 años llega muy inquieto, eleva la voz y camina sin parar, pero mantiene contacto, acepta permanecer en la sala y no representa una amenaza inmediata. El entorno está muy estimulado y varias personas intentan hablarle a la vez. ¿Cuál es la primera intervención más apropiada?
- Confrontar de manera directa las ideas que motivan su enojo
- Aplicar contención mecánica inmediata para prevenir cualquier agresión futura
- Administrar tranquilización parenteral sin intentar comunicación ni evaluación
- Reducir estímulos, designar un interlocutor principal e iniciar desescalada verbal mientras se evalúan seguridad y posibles causas médicas, toxicológicas o psiquiátricas
- Pedir que todo el equipo explique a la vez las normas de la unidad
Ver respuesta razonada
Cuando la seguridad lo permite, la desescalada verbal y ambiental es primera línea, y va acompañada de evaluación etiológica y de seguridad. Las intervenciones restrictivas quedan para cuando las medidas menos coercitivas no alcanzan.
Paciente presenta agitación intensa, diaforesis, midriasis, hipertermia, hipertensión y taquicardia después de consumo reciente de cocaína. No hay depresión respiratoria. ¿Qué principio farmacológico concuerda mejor con la etiología?
- Anticolinérgico en monoterapia para reducir midriasis, sudoración y agitación
- Antipsicótico de depósito como intervención inicial
- ISRS de acción inmediata para disminuir la descarga autonómica
- Evitar tratamiento farmacológico y monitorización, por tratarse de una reacción conductual autolimitada
- Benzodiacepina como parte del control de la agitación y de la hiperactividad simpática, junto con soporte y vigilancia de complicaciones médicas
Ver respuesta razonada
En la intoxicación por estimulantes, las benzodiacepinas son particularmente útiles para bajar la agitación y la actividad simpática. Hipertermia, hipertensión, arritmias, isquemia y convulsiones exigen vigilancia y tratamiento médico.
Hombre con dependencia de alcohol presenta temblor, sudoración, hipertensión, taquicardia, ansiedad intensa y agitación 18 horas después de suspender bruscamente el consumo. ¿Qué intervención farmacológica trata mejor el mecanismo principal?
- Benzodiacepina titulada según gravedad dentro de un manejo médico de abstinencia, con vigilancia de complicaciones
- Antipsicótico en monoterapia como tratamiento de base
- ISRS de inicio inmediato
- Antipsicótico de depósito para asegurar adherencia en las semanas siguientes
- Clomipramina como sedante principal
Ver respuesta razonada
La abstinencia de alcohol es una causa médica de agitación en la que las benzodiacepinas son el tratamiento central y reducen complicaciones. Hay que evaluar gravedad, convulsiones, delirium, hidratación y otras necesidades médicas.
Paciente con intoxicación alcohólica aguda está irritable y de vez en cuando intenta levantarse, pero se encuentra somnoliento, habla de forma disártrica y respira lento. ¿Cuál es la consideración más importante antes de administrar una benzodiacepina por la agitación?
- La benzodiacepina está contraindicada porque precipita síndrome neuroléptico maligno
- La combinación puede aumentar la sedación y la depresión respiratoria, de modo que van primero la vía aérea, la ventilación y la evaluación médica antes de añadir otro depresor del sistema nervioso central
- La sedación adicional es deseable, porque la somnolencia indica que falta dosis
- El principal riesgo es la hiperglicemia, y basta controlar la glucosa
- El alcohol antagoniza a las benzodiacepinas, por lo que se requieren dosis mayores
Ver respuesta razonada
Alcohol y benzodiacepinas deprimen el sistema nervioso central. La somnolencia y la hipoventilación obligan a priorizar el soporte y a no agregar sedación respiratoria.
Paciente que recibe un antipsicótico inyectable de acción prolongada refiere “una desesperación en las piernas” y necesidad constante de caminar. Durante la consulta se levanta varias veces, balancea las piernas y señala que permanecer sentado le resulta casi imposible. ¿Cuál es la interpretación más probable?
- Parkinsonismo inducido
- Discinesia tardía
- Acatisia inducida por antipsicótico, que debe diferenciarse de ansiedad, agitación o recaída antes de aumentar la dosis
- Distonía aguda
- Síndrome neuroléptico maligno
Ver respuesta razonada
La combinación de inquietud subjetiva intensa y necesidad observable de moverse es característica de la acatisia. Se confunde con ansiedad o agitación y puede llevar, por error, a subir el antipsicótico.
Durante un control de antipsicótico de depósito se observan movimientos repetitivos de labios, lengua y mandíbula que el paciente no controla y que persisten en reposo. No hay fiebre ni rigidez generalizada. ¿Qué efecto adverso debe considerarse en primer lugar?
- Síndrome neuroléptico maligno
- Acatisia
- Distonía aguda
- Discinesia tardía, que exige documentación sistemática y revisión del tratamiento antipsicótico
- Ataxia cerebelosa
Ver respuesta razonada
Los movimientos involuntarios persistentes, en particular orobucolinguales, son compatibles con discinesia tardía. Deben pesquisarse y documentarse de manera activa durante el seguimiento.
Paciente estable recibe paliperidona inyectable de acción prolongada y acude a control. Ha aumentado 9 kg, refiere menor libido y no presenta síntomas psicóticos activos. ¿Qué evaluación corresponde a un control físico y neurológico adecuado?
- Solicitar electroencefalograma anual como control principal
- Verificar solo la fecha de la última inyección
- Solicitar niveles plasmáticos del antipsicótico en lugar del examen físico
- Realizar únicamente un examen neurológico
- Revisar peso y cintura, presión arterial, parámetros metabólicos, síntomas endocrinos y trastornos del movimiento, además de eficacia, adherencia y tolerabilidad global
Ver respuesta razonada
El control integra salud física y metabólica, efectos endocrinos y evaluación neurológica, además de respuesta y adherencia. La vía de depósito no elimina los riesgos sistémicos del antipsicótico.
Paciente en tratamiento antipsicótico desarrolla fiebre de 40 °C, rigidez muscular generalizada, confusión, taquicardia y presión arterial lábil. ¿Cuál es la conducta más apropiada?
- Sospechar síndrome neuroléptico maligno, suspender nueva exposición antipsicótica y realizar evaluación y tratamiento médico urgente
- Interpretar el cuadro como acatisia grave y aumentar el antipsicótico
- Mantener la medicación y programar control en 24-48 horas
- Diagnosticar discinesia tardía y reducir la dosis en varias semanas
- Atribuir la confusión a una descompensación psicótica hasta contar con un nivel plasmático
Ver respuesta razonada
Fiebre alta, rigidez, alteración mental e inestabilidad autonómica durante un tratamiento antipsicótico obligan a sospechar síndrome neuroléptico maligno, una urgencia médica.
Joven de 20 años consulta por ideas persecutorias y alucinaciones auditivas de dos semanas de evolución. Refiere consumo reciente e intenso de cannabis y anfetaminas, pero sus familiares describen aislamiento y deterioro académico desde varios meses antes. ¿Cuál es la formulación inicial más apropiada?
- Diagnosticar psicosis inducida por sustancias de forma definitiva
- Mantener abierto el diferencial entre psicosis inducida o precipitada por sustancias y un trastorno psicótico primario, reconstruyendo la cronología y observando la evolución tras suspender el consumo
- Diagnosticar esquizofrenia de inmediato por el deterioro previo
- Esperar la resolución espontánea sin evaluación médica ni de seguridad
- Considerar que las alucinaciones auditivas permiten diferenciar una psicosis primaria de una relacionada con sustancias
Ver respuesta razonada
Las sustancias pueden causar, precipitar o agravar una psicosis, y coexistir con un trastorno primario. La cronología antes, durante y después del consumo, junto con la evolución clínica y el deterioro previo, es lo que sostiene la formulación.
Fuentes del bloque.
Los códigos y niveles provienen del Perfil EUNACOM. El contenido clínico se revisa contra fuentes nacionales e internacionales pertinentes y se fecha de manera independiente.
Perfil de Conocimientos EUNACOM versión 3
Fuente primaria para los tres ítems y sus niveles de resolución.
Abrir fuente ↗MINSAL Chile · DIPRECE · 2009Guía Clínica: Tratamiento de Personas desde Primer Episodio de Esquizofrenia
Marco chileno GES disponible para organización de atención, tratamiento y criterios de mayor complejidad.
Abrir fuente ↗NICE · 2014 · revisión presentacional 2024Psychosis and schizophrenia in adults: prevention and management (CG178)
Primer episodio psicótico, evaluación física y metabólica, tratamiento antipsicótico, intervención familiar/TCC, seguimiento y derivación en crisis. NICE realizó cambios presentacionales en julio de 2024 sin intención de cambiar la práctica.
Abrir fuente ↗World Health Organization · 2016mhGAP Intervention Guide — Version 2.0
Guía OMS para evaluación y manejo de trastornos mentales, neurológicos y por sustancias en contextos no especializados; la versión 2.0 fue publicada en 2016.
Abrir fuente ↗American Association for Emergency Psychiatry · Project BETA · 2012Best practices in evaluation and treatment of agitation
Consenso para evaluación médica, desescalada, farmacología y reducción de coerción en agitación.
Abrir fuente ↗NICE · 2014 · presentación actualizada 2024Psychosis and schizophrenia in adults: prevention and management (CG178)
Primer episodio psicótico, elección y uso de antipsicóticos, evaluación física basal y monitorización sistemática durante el tratamiento.
Abrir fuente ↗OMS · 2023mhGAP guideline for mental, neurological and substance use disorders · Psychosis and bipolar disorders
Recomendaciones contemporáneas para antipsicóticos orales, tratamiento de psicosis y cuidados por personal no especialista.
Abrir fuente ↗MINSAL / DIPRECE · GES · última actualización listada 2017Esquizofrenia: tratamiento desde el primer episodio
Referencia chilena GES actualmente listada por DIPRECE. Por su antigüedad, el contenido terapéutico se complementa con recomendaciones internacionales contemporáneas.
Abrir fuente ↗NICE · 2015Violence and aggression: short-term management in mental health, health and community settings (NG10)
Desescalada, intervenciones restrictivas, tranquilización rápida y monitorización posterior en adultos.
Abrir fuente ↗ACEP · 2024Clinical Policy: Adult Patients Presenting With Severe Agitation
Evidencia contemporánea de farmacología parenteral para agitación grave en urgencias; se utiliza como contraste y no como protocolo farmacológico universal para Chile.
Abrir fuente ↗OMS · 2023Role of long-acting injectable antipsychotic medicine in psychotic disorders
Recomendación actualizada sobre antipsicóticos inyectables de acción prolongada como alternativa al tratamiento oral en adultos que requieren tratamiento prolongado.
Abrir fuente ↗Revisión clínica: 23 de agosto de 2026. Material docente independiente y contextualizado a Chile. No sustituye guías vigentes, protocolos locales ni evaluación especializada cuando corresponda.
Jonathan Alarcón C., ed. Bloque 03: Psicosis y agitación. Docencia en Psiquiatría. Revisión 23 de agosto de 2026. https://portal-docencia-psiquiatria-uc-hlf.pages.dev/eunacom/bloques/psicosis-agitacion/