5.01.1.014Delirium y trastornos neurocognitivos
Reconocer el cambio cognitivo agudo, distinguirlo del deterioro crónico, buscar causas reversibles e interpretar las herramientas básicas de evaluación cognitiva y de función tiroidea.
4 ítems, distinta profundidad.
El bloque conserva los niveles oficiales del Perfil. La profundidad docente cambia según la autonomía que EUNACOM espera del médico general.
5.01.1.015Trastornos neurocognitivos
5.01.4.001Estudio de hormonas tiroídeas
5.01.5.004Mini mental test, MoCA test
6 conceptos centrales.
Delirium: inicio agudo o subagudo, curso fluctuante y alteración de la atención o la conciencia. El Perfil exige diagnóstico específico y tratamiento completo de la fase inicial.
El delirium hipoactivo se pierde con facilidad, porque el paciente puede estar somnoliento o retraído en lugar de agitado.
Si no logra distinguir delirium de demencia, maneje primero el delirium y busque precipitantes médicos.
El trastorno neurocognitivo se sospecha ante un deterioro cognitivo adquirido con impacto funcional. Un cribado normal no lo excluye cuando la historia sigue siendo convincente.
TSH alta con T4 libre baja orienta a hipotiroidismo primario. TSH baja con T4 libre alta, a hipertiroidismo. TSH baja o inapropiadamente normal con T4 libre baja obliga a considerar hipotiroidismo central.
MMSE y MoCA son instrumentos protegidos. El portal enseña propósito, dominios e interpretación general, sin reproducir sus ítems ni sus formularios oficiales.
1. Cómo leer este bloque según el Perfil EUNACOM
Los cuatro ítems piden autonomías distintas: resolución clínica del delirium, sospecha y derivación en los trastornos neurocognitivos, interpretación de la función tiroidea y realización de instrumentos cognitivos.
Para delirium, el Perfil EUNACOM v3 exige diagnóstico específico, tratamiento completo y derivación para seguimiento. Eso implica reconocer el síndrome de manera autónoma, buscar y corregir sus precipitantes, aplicar medidas de tratamiento y seguridad, y decidir el nivel de cuidado. La derivación cubre la continuidad cuando hace falta; no reemplaza el tratamiento inmediato del cuadro agudo.
Para los trastornos neurocognitivos el nivel es otro: sospecha, tratamiento inicial y derivación. El médico general detecta el deterioro cognitivo adquirido y funcional, investiga las causas reversibles relevantes, revisa fármacos y comorbilidades, y organiza el estudio especializado cuando la sospecha persiste. Lo que no corresponde es atribuir un subtipo etiológico definitivo a partir de un cribado breve.
El estudio de hormonas tiroideas es una competencia de “interpreta y emplea”: el valor se lee junto con TSH, T4 libre, contexto clínico, enfermedad sistémica, fármacos y posibilidad de disfunción hipofisaria. El Mini Mental y el MoCA figuran como procedimientos a realizar. Se administran e interpretan según sus instrucciones oficiales, la formación requerida y sus condiciones de validez; sus reactivos no se reproducen aquí.
| Código | Ítem | Diagnóstico | Tratamiento | Seguimiento / nivel |
|---|---|---|---|---|
| 5.01.1.014 | Delirium | Específico | Completo | Derivar |
| 5.01.1.015 | Trastornos neurocognitivos | Sospecha | Inicial | Derivar |
| 5.01.4.001 | Estudio de hormonas tiroideas | — | — | Interpreta y emplea |
| 5.01.5.004 | Mini mental test, MoCA test | — | — | Realizar |
2. Delirium: diagnóstico clínico de un cambio cognitivo agudo y fluctuante
La alteración de la atención y la conciencia en un curso agudo o subagudo discrimina mejor que la agitación, las alucinaciones o la desorientación por separado.
El delirium es un síndrome de inicio agudo o subagudo, con alteración de la atención y de la conciencia o el nivel de alerta, otros cambios cognitivos asociados y tendencia a fluctuar durante el día. Puede haber desorientación, fallas de memoria, lenguaje desorganizado, cambios perceptivos, inversión del ciclo sueño-vigilia y alteraciones psicomotoras. No hacen falta todos, y ninguno señala por sí solo la causa.
La comparación con el estado basal es lo esencial. Siempre que se pueda hay que obtener información de familiares, cuidadores, ficha clínica o personal que conozca al paciente, para saber cuándo empezó el cambio, si fluctúa y qué atención, movilidad y comunicación tenía antes. Un deterioro nuevo en horas o días no se atribuye a la edad, a la demencia ni a una “descompensación psiquiátrica”.
El delirium hiperactivo se presenta con inquietud, agitación o conducta disruptiva. El hipoactivo, con somnolencia, menor movilidad, respuestas lentas, retraimiento o menos interacción: por eso se pierde tanto más fácil. Y existen presentaciones mixtas. La ausencia de agitación, alucinaciones o conducta llamativa no excluye nada.
NICE actualizó en 2023 sus recomendaciones diagnósticas y señala que, cuando aparecen indicadores de delirium, un profesional competente debe realizar una evaluación con 4AT; en cuidados críticos o recuperación postoperatoria se usan instrumentos adaptados. El instrumento apoya la detección. El diagnóstico final sigue siendo clínico y lo hace un profesional con la experiencia pertinente.
Delirium y demencia coexisten con frecuencia. Una persona con trastorno neurocognitivo previo que desarrolla inatención, cambio agudo y fluctuación debe evaluarse por delirium superpuesto. NICE establece que, cuando no se puede distinguir entre delirium, demencia o delirium sobre demencia, se maneja primero el delirium. La regla existe para no perder precipitantes reversibles.
Los factores de vulnerabilidad aumentan la probabilidad, no reemplazan el diagnóstico. Edad avanzada, deterioro cognitivo previo, enfermedad grave, fragilidad y ciertos contextos quirúrgicos elevan el riesgo. Pero un adulto joven también hace delirium por intoxicación, abstinencia, infección, alteración metabólica, trauma o enfermedad neurológica.
Elementos que deben demostrarse o investigarse
- Cambio agudo o subagudo respecto del estado basal.
- Fluctuación de los síntomas entre horas o entre evaluaciones.
- Alteración de la atención: dificultad para dirigir, mantener o cambiar el foco.
- Cambio del nivel de alerta o de la conciencia del entorno.
- Alteraciones cognitivas, perceptivas, del sueño o psicomotoras asociadas.
- Contexto médico, quirúrgico, farmacológico, toxicológico o de abstinencia capaz de explicar el síndrome.
- Historia colateral, para separar el cuadro del funcionamiento cognitivo basal.
| Presentación | Interpretación |
|---|---|
| Agitación, desorientación e inatención de inicio agudo | Compatible con delirium hiperactivo. Buscar precipitantes y tratar el síndrome. |
| Somnolencia, lentitud y escasa interacción después de una cirugía | Puede ser delirium hipoactivo. La ausencia de agitación no lo descarta. |
| Demencia conocida con deterioro abrupto y fluctuante | Sospechar delirium superpuesto y buscar una causa médica o farmacológica. |
| Alucinaciones visuales con inatención fluctuante durante una hospitalización | Delirium por delante de una psicosis primaria, hasta aclarar el contexto. |
| Deterioro progresivo durante años, sin fluctuación aguda | No es el patrón del delirium. Evaluar trastorno neurocognitivo y otras causas crónicas. |
3. Delirium: búsqueda etiológica dirigida y precipitantes reversibles
El delirium señala enfermedad o toxicidad cerebral aguda. El tratamiento completo exige identificar y corregir la causa —o la combinación de causas— que lo precipita.
El delirium suele ser multifactorial. Entre los precipitantes están la infección, la hipoxia, la deshidratación, las alteraciones hidroelectrolíticas o de glucosa, la insuficiencia renal o hepática, el dolor, la retención urinaria, la constipación, la malnutrición, la privación de sueño, la inmovilidad, la cirugía, el trauma, las intoxicaciones, la abstinencia y los efectos farmacológicos. El peso relativo de cada uno depende de la edad, la enfermedad basal, el contexto y la velocidad de instalación.
La evaluación arranca junto con la estabilización: signos vitales, oxigenación, glucosa cuando corresponda, hidratación, examen físico y neurológico, y revisión de medicamentos. El laboratorio y las imágenes se eligen según la historia y los hallazgos. Ninguna batería única reemplaza el razonamiento clínico: fiebre, hipoxemia, focalidad neurológica, convulsiones, trauma, meningismo o inestabilidad hemodinámica llevan a investigaciones y decisiones urgentes distintas.
La revisión farmacológica es obligatoria. Hay que identificar fármacos iniciados hace poco, aumentos de dosis, polifarmacia y todo lo que tenga carga anticolinérgica o sedante. Opioides, benzodiacepinas y otros depresores contribuyen por toxicidad; suspender de golpe el alcohol o los sedantes produce abstinencia y delirium grave. También pesa la interacción entre fármacos y deterioro renal o hepático.
Las necesidades fisiológicas más simples son causas frecuentes y corregibles. Dolor no tratado, deshidratación, hipoxia, retención urinaria, constipación, privación de sueño y déficit sensorial precipitan o perpetúan el delirium, sobre todo en personas vulnerables. Encontrar varios factores modestos suele valer más que buscar una causa extraordinaria.
Cuando la evaluación inicial no explica un delirium grave, atípico o persistente, el diferencial se amplía. Convulsiones no convulsivas, encefalitis, accidente cerebrovascular, meningitis, trastornos endocrino-metabólicos, intoxicaciones no reconocidas y otras enfermedades neurológicas pueden pedir EEG, neuroimagen, punción lumbar o evaluación especializada. Esas pruebas no se piden de rutina, sino por indicación clínica.
Corregir la causa y reevaluar son procesos paralelos. Que el precipitante mejore no garantiza que el síndrome se resuelva de inmediato, y si el delirium persiste hay que comprobar si existen causas adicionales, complicaciones o una vulnerabilidad cognitiva basal que nadie había reconocido.
| Contexto clínico | Precipitantes o causas a priorizar |
|---|---|
| Fiebre, síntomas respiratorios o urinarios y deterioro agudo | Buscar una infección relevante según historia y examen, sin atribuir el cuadro a una fuente sin evidencia suficiente. |
| Postoperatorio con hipoxemia, dolor y opioides | Considerar delirium multifactorial: hipoxia, dolor, fármacos, inmovilidad y alteración del sueño. |
| Dependencia de alcohol o benzodiacepinas con suspensión reciente | Sospechar abstinencia y valorar el riesgo de convulsiones o de delirium grave. |
| Polifarmacia con anticolinérgicos o sedantes | Revisar carga farmacológica, cambios recientes y función renal y hepática. |
| Confusión con hiponatremia, hipoglicemia o alteración renal o hepática | Tratar la alteración metabólica y seguir buscando otros precipitantes si el síndrome persiste. |
| Focalidad neurológica, convulsiones, meningismo o deterioro rápidamente progresivo | Ampliar la evaluación neurológica de urgencia y pedir estudios dirigidos según el hallazgo. |
- 01Establecer la gravedad y estabilizar las amenazas fisiológicas inmediatas.
- 02Reconstruir inicio, curso, procedimiento reciente, enfermedad aguda, consumo y abstinencia.
- 03Realizar examen físico y neurológico, y revisar signos vitales, oxigenación y glucosa cuando corresponda.
- 04Revisar todos los medicamentos y los cambios recientes de dosis, incluidos los no prescritos.
- 05Pedir laboratorio, cultivos, imagen, EEG u otros estudios de manera dirigida por hipótesis.
- 06Corregir los precipitantes identificados y reevaluar atención, conciencia y evolución de forma seriada.
4. Manejo del delirium: corregir precipitantes, reducir daño y tratar síntomas solo cuando hace falta
Tratar completamente un delirium no es sedarlo. La intervención central consiste en identificar y corregir causas, sostener las funciones fisiológicas y aplicar medidas no farmacológicas de manera sistemática.
El manejo empieza por tratar las causas identificadas y corregir las amenazas fisiológicas: hipoxia, alteraciones de glucosa o electrolitos, deshidratación, infección relevante, dolor, retención urinaria, constipación, toxicidad farmacológica, abstinencia. El delirium puede responder más lento que el precipitante, así que hay que reevaluar de forma seriada y buscar factores adicionales si persiste.
Las medidas no farmacológicas son parte del tratamiento y de la prevención de complicaciones. NICE recomienda comunicación clara, reorientación, apoyo de familiares o cuidadores cuando ayude, hidratación, movilidad, corrección de déficits sensoriales, manejo del dolor y un ambiente que favorezca el sueño. Un reloj, un calendario, los lentes, los audífonos y menos traslados innecesarios reducen la desorganización y la pérdida de referencias.
Cuando la persona está angustiada o representa un riesgo para sí o para otros, van primero las técnicas verbales y no verbales de desescalada. Si resultan ineficaces o inapropiadas, NICE permite considerar haloperidol a corto plazo —por lo general una semana o menos—, empezando con la menor dosis clínicamente apropiada y titulando con cautela. Hay que pesar el riesgo de QT, los efectos extrapiramidales y la vulnerabilidad particular en la enfermedad de Parkinson y en la demencia con cuerpos de Lewy.
Los antipsicóticos no corrigen la fisiopatología del delirium y no se usan de rutina para “normalizar” conducta o sueño. Su indicación eventual es sintomática y se limita a escenarios de angustia o riesgo relevantes. Las benzodiacepinas tampoco son tratamiento rutinario: tienen un papel específico cuando el síndrome se relaciona con abstinencia de alcohol o de sedantes, y se usan dentro del manejo médico correspondiente.
Las intervenciones restrictivas se reducen al mínimo necesario y siguen los protocolos locales de seguridad y monitorización. Una persona sedada o contenida sigue necesitando evaluación de conciencia, respiración, signos vitales, hidratación, movilidad y causa del delirium. La calma farmacológica no es resolución.
El egreso o la transición de cuidados exige documentar que hubo delirium, comunicar los precipitantes identificados, revisar los medicamentos y comprobar la evolución cognitiva. Si el deterioro persiste después de resolverse la fase aguda, corresponde evaluar un trastorno neurocognitivo basal o secuelas, y organizar la continuidad.
Componentes de manejo no farmacológico
- Reorientación regular, con lenguaje claro y un ambiente reconocible.
- Hidratación, nutrición y corrección de las alteraciones metabólicas relevantes.
- Control del dolor, de la retención urinaria y de la constipación.
- Movilización segura y reducción de la inmovilidad innecesaria.
- Lentes, audífonos y corrección de los déficits sensoriales.
- Promoción del sueño nocturno y menos interrupciones evitables.
- Participación de familiares o cuidadores cuando favorece la seguridad y la orientación.
- Revisión diaria de medicamentos y de la necesidad real de dispositivos invasivos.
| Situación | Conducta |
|---|---|
| Delirium sin riesgo inmediato | Corregir precipitantes y aplicar medidas no farmacológicas. Evitar la sedación de rutina. |
| Angustia o riesgo relevante | Desescalada verbal y no verbal primero. Tratamiento sintomático breve solo si esas medidas no bastan o resultan inapropiadas. |
| Necesidad de haloperidol | La menor dosis clínicamente apropiada y por el menor tiempo. Valorar QT, efectos neurológicos y contraindicaciones relativas. |
| Parkinson o demencia con cuerpos de Lewy | Cautela extrema con antipsicóticos por la sensibilidad a los efectos neurológicos. Buscar alternativas y apoyo especializado. |
| Abstinencia de alcohol o sedantes | Tratar la abstinencia según protocolo. Aquí las benzodiacepinas sí tienen indicación específica. |
| Persistencia cognitiva tras resolver los precipitantes | Reevaluar causas adicionales y considerar deterioro neurocognitivo basal o secuelas. |
5. Delirium, trastorno neurocognitivo y depresión: integrar temporalidad, atención y función
Los tres cuadros comparten lentitud, fallas de memoria y retraimiento. La temporalidad y el cambio respecto del basal ayudan más que cualquier síntoma aislado.
El delirium se instala en horas o días, fluctúa y compromete de manera prominente la atención y el nivel de alerta. Los trastornos neurocognitivos se desarrollan en meses o años y se expresan como deterioro adquirido y persistente de uno o más dominios cognitivos; en los cuadros mayores interfieren de manera relevante con la independencia funcional. La presentación exacta depende de la etiología, y no todos empiezan por la memoria.
La coexistencia es frecuente: una demencia previa aumenta la vulnerabilidad al delirium. El dato decisivo es un cambio agudo sobre el funcionamiento habitual. Ante duda entre delirium, demencia o delirium superpuesto, NICE recomienda manejar primero el delirium. La medición del nivel cognitivo basal se retoma cuando la fase aguda permita un resultado válido.
La depresión produce dificultades subjetivas y objetivas de atención, velocidad de procesamiento y memoria. No conviene usar “pseudodemencia” como atajo para suponer reversibilidad ni para descartar neurodegeneración. Historia afectiva, curso temporal, funcionamiento, examen mental, información de terceros y evolución con tratamiento ayudan a aclarar el cuadro. Y depresión y demencia también coexisten.
Algunas etiologías neurocognitivas cursan con fluctuaciones o síntomas perceptivos, de modo que la regla temporal se aplica con criterio. En la demencia con cuerpos de Lewy, por ejemplo, hay fluctuaciones cognitivas y alucinaciones visuales crónicas. Lo que orienta a delirium superpuesto es un cambio nuevo y agudo respecto del patrón basal, sobre todo con inatención o alteración de la alerta más intensas.
Los test cognitivos realizados durante un delirium subestiman la capacidad basal y no sirven para establecer un diagnóstico definitivo de demencia en la fase aguda. Primero se resuelve la alteración aguda, luego se reconstruye el estado previo y después se repite la evaluación cognitiva, con la situación clínicamente estable.
| Característica | Delirium | Trastorno neurocognitivo | Depresión con síntomas cognitivos |
|---|---|---|---|
| Inicio | Horas a días | Meses a años, por lo general | Semanas a meses, según el episodio |
| Curso | Fluctuante | Persistente, progresivo o escalonado según etiología | Ligado al curso afectivo, aunque puede persistir |
| Atención | Marcadamente alterada | Variable; puede conservarse al inicio | Puede disminuir por rumiación, fatiga o enlentecimiento |
| Nivel de alerta | Con frecuencia variable | Estable hasta etapas avanzadas | Habitualmente estable |
| Función | Cambio agudo respecto del basal | Deterioro adquirido sostenido | Deterioro asociado al síndrome afectivo |
| Prioridad inicial | Buscar y tratar la causa aguda | Estudio etiológico y funcional | Evaluar y tratar la depresión, sin omitir otras causas |
6. Trastornos neurocognitivos: sospecha clínica, función y estudio inicial
El Perfil exige sospecha, tratamiento inicial y derivación. La historia funcional y la trayectoria cognitiva pesan más que un puntaje aislado.
La sospecha empieza por demostrar un deterioro adquirido respecto del funcionamiento previo. Hay que explorar memoria, atención, lenguaje, funciones ejecutivas, habilidades visuoespaciales, cognición social y conducta, y establecer el impacto en actividades instrumentales: finanzas, medicamentos, compras, transporte, cocina, trabajo, estudio. Cuando se puede, la historia de un informante que conozca bien a la persona mejora bastante la precisión de la evaluación longitudinal.
La interferencia funcional ayuda a graduar la gravedad, pero se interpreta a la luz de la discapacidad física, el contexto social, la escolaridad y las responsabilidades previas. Una persona puede tener alteración cognitiva significativa antes de perder la independencia; otra puede depender de terceros por razones que no son cognitivas. El diagnóstico no se reduce a una lista de actividades perdidas.
La evaluación inicial incluye examen físico y neurológico, revisión de fármacos y búsqueda de causas reversibles o contribuyentes. NICE menciona delirium, depresión, déficit sensorial y fármacos con carga anticolinérgica entre lo que hay que investigar antes de derivar por sospecha persistente de demencia. Según el contexto también caben función tiroidea, vitamina B12 y folato, estudios metabólicos, infección u otras causas médicas.
Conviene usar un instrumento cognitivo validado, pero un resultado normal no descarta demencia si la historia funcional sigue siendo convincente. Y un puntaje bajo no identifica etiología ni gravedad: idioma, educación, cultura, audición, visión, fatiga, depresión y delirium modifican el rendimiento. El resultado se integra con historia y examen.
Cuando, después de investigar las causas reversibles, la sospecha de demencia persiste, NICE recomienda derivar a un servicio diagnóstico especializado. En Chile existen además el GES de enfermedad de Alzheimer y otras demencias y un Plan Nacional de Demencia 2025-2035, lo que refuerza la necesidad de una evaluación integral y de coordinar cuidados, sin que el médico general deba definir por su cuenta cada subtipo.
El deterioro rápidamente progresivo —en meses, sobre todo con signos neurológicos, cambios conductuales intensos, crisis epilépticas o síntomas sistémicos— exige otra vía. NICE recomienda derivación neurológica ante sospecha de demencia rápidamente progresiva, porque el diferencial incluye enfermedades de alta gravedad y algunas potencialmente tratables, que requieren estudios especializados.
Historia funcional mínima
- Cambios en el manejo de medicamentos, citas y tratamientos.
- Errores nuevos en finanzas, cuentas, compras o trámites.
- Problemas de orientación, conducción o uso del transporte.
- Cambios en cocina, tecnología, trabajo, estudio o resolución de problemas.
- Deterioro en comunicación, comprensión, juicio o conducta social.
- Necesidad nueva de ayuda en actividades básicas o instrumentales.
- Velocidad de progresión, y presencia de fluctuaciones o episodios agudos.
| Hallazgo | Interpretación y conducta |
|---|---|
| Deterioro gradual con pérdida de autonomía instrumental | Sospechar trastorno neurocognitivo. Estudiar causas reversibles y derivar para evaluación etiológica. |
| Historia funcional convincente con cribado normal | Mantener la sospecha. Un puntaje normal no descarta demencia. |
| Puntaje bajo obtenido durante un delirium | No usarlo como diagnóstico definitivo de demencia. Reevaluar después de estabilizar el cuadro agudo. |
| Deterioro cognitivo con depresión | Evaluar ambos procesos. Tratar la depresión sin suponer que explica todo el deterioro. |
| Progresión marcada en pocos meses | Derivación neurológica prioritaria, para estudio de demencia rápidamente progresiva y otras etiologías. |
| Carga anticolinérgica elevada | Revisar los medicamentos como factor reversible o agravante antes de cerrar la formulación. |
7. MMSE y MoCA: administración estandarizada e interpretación contextual
El Perfil exige realizar ambos instrumentos. La competencia consiste en conocer su finalidad, administrarlos con los materiales autorizados e integrar el resultado con historia, funcionalidad y condiciones de evaluación.
MMSE y MoCA son instrumentos breves de evaluación cognitiva, no diagnósticos etiológicos. Un resultado cuantifica rendimiento bajo determinadas condiciones y puede apoyar la detección y el seguimiento del deterioro. Su interpretación depende de edad, escolaridad, idioma, cultura, audición, visión, fatiga, estado afectivo, delirium, enfermedad médica y familiaridad con la situación de prueba. Ningún puntaje aislado reemplaza la demostración de un cambio cognitivo adquirido ni de su impacto funcional.
El MMSE clásico es una medida cuantitativa breve del estado cognitivo, con orientación, registro, atención y cálculo, recuerdo, lenguaje y construcción, sobre un máximo de 30 puntos. PAR mantiene el instrumento y sus materiales como productos protegidos, dispone de traducciones autorizadas —incluido español chileno para el MMSE original— y ofrece versiones MMSE-2 para español latinoamericano. Los formularios y manuales se obtienen por vías autorizadas; el copyright impide copiarlos o publicarlos libremente.
El MoCA se diseñó como un cribado breve sensible a alteraciones cognitivas sutiles y explora, entre otros, dominios ejecutivos, visuoespaciales, atencionales, de lenguaje, memoria y orientación. MoCA Test Inc. exige hoy capacitación y certificación oficial para administrar, puntuar o interpretar el instrumento. Algunas instituciones sanitarias o académicas pueden usar y distribuir materiales en los términos que fija el titular, pero el test y sus instrucciones no pueden publicarse en un sitio web y deben obtenerse por la plataforma oficial.
La estandarización importa. Cambiar instrucciones, traducir reactivos de manera informal, ofrecer ayudas no previstas o alterar el orden de administración arruina la comparabilidad del resultado. Hay que usar la versión, el idioma y el material apropiados para la persona evaluada, y seguir las reglas oficiales de administración y puntuación. Cuando existe una versión validada o autorizada para el contexto lingüístico correspondiente, se prefiere por sobre cualquier adaptación improvisada.
Los puntos de corte son ayudas de cribado, no fronteras diagnósticas universales. PAR advierte, por ejemplo, que la interpretación de las versiones no inglesas del MMSE-2 debe apoyarse en datos de estandarización locales o en evidencia clínica pertinente, en lugar de trasladar normas de poblaciones distintas. En la práctica, un resultado inesperado obliga a revisar las condiciones de aplicación y la historia clínica antes de convertirlo en una etiqueta.
Durante un delirium, una intoxicación, una sedación importante o una enfermedad médica aguda, el rendimiento cognitivo está transitoriamente deteriorado. Un test aplicado en esas condiciones describe el estado del momento y nada más: no es evidencia suficiente de un trastorno neurocognitivo crónico. Si la sospecha persiste, la evaluación se repite con la situación estable.
| Instrumento | Función principal | Precaución de interpretación |
|---|---|---|
| MMSE | Cribado global y seguimiento cuantitativo del rendimiento cognitivo | Sensible a escolaridad, idioma y contexto. Un puntaje aislado no define etiología ni excluye deterioro. |
| MoCA | Cribado breve, con mayor representación de funciones ejecutivas y alteraciones sutiles | La administración y la puntuación siguen el material oficial. El titular exige hoy capacitación y certificación. |
| Ambos | Complementar historia, informante, examen y evaluación funcional | No se interpretan durante un estado agudo como diagnóstico definitivo de demencia, ni se usan fuera de sus condiciones estandarizadas. |
8. Función tiroidea: interpretar TSH y T4 libre en contexto clínico
El Perfil exige interpretar y emplear el estudio. La combinación TSH-T4 libre permite reconocer los patrones frecuentes y detectar cuándo un resultado no encaja con una alteración tiroidea primaria simple.
En la mayoría de las personas sin sospecha de enfermedad hipotálamo-hipofisaria, la TSH es la prueba inicial más útil, y se lee junto con la T4 libre cuando hace falta caracterizar la alteración. La relación es de retroalimentación: si una enfermedad primaria de la glándula baja la hormona tiroidea, la TSH sube; si hay exceso de hormona tiroidea, la TSH se suprime.
TSH elevada con T4 libre baja orienta a hipotiroidismo primario manifiesto. TSH elevada con T4 libre en rango es compatible con hipotiroidismo subclínico, si el hallazgo se confirma y el contexto concuerda. TSH suprimida con T4 libre elevada orienta a hipertiroidismo. Y con TSH baja y T4 libre normal puede hacer falta integrar T3, medicamentos, enfermedad reciente y repetir estudios según el escenario.
Una T4 libre baja con TSH baja o inapropiadamente normal no calza con el patrón del hipotiroidismo primario, y obliga a considerar disfunción hipotálamo-hipofisaria, enfermedad sistémica no tiroidea, medicamentos o interferencias analíticas. Ante sospecha de hipotiroidismo central, la TSH aislada engaña, y la evaluación endocrinológica debe ampliarse según el contexto.
Los síntomas psiquiátricos son inespecíficos. El hipotiroidismo puede dar fatigabilidad, enlentecimiento, síntomas depresivos y dificultades cognitivas; el hipertiroidismo, ansiedad, irritabilidad, insomnio, temblor y agitación. Ninguno de estos síntomas diagnostica enfermedad tiroidea, y una alteración leve de laboratorio tampoco autoriza a explicar con ella toda la psicopatología.
Los medicamentos y suplementos cuentan. El litio produce alteraciones tiroideas y justifica monitorización periódica durante su uso. Amiodarona, glucocorticoides, dopamina y otros fármacos modifican resultados o fisiología. La biotina en dosis altas interfiere con algunos inmunoensayos y genera patrones falsos: la American Thyroid Association aconseja suspenderla antes de la toma de muestra —habitualmente al menos dos días— cuando corresponda, y considerar interferencia si los resultados contradicen la clínica.
Toda interpretación usa los intervalos de referencia del laboratorio y considera embarazo, edad, enfermedad aguda y momento de la medición. Cuando los resultados se contradicen entre sí o con la clínica, lo que corresponde es verificar condiciones preanalíticas, medicamentos y suplementos, repetir o ampliar el estudio cuando proceda, y no tomar decisiones irreversibles a partir de un único valor anómalo.
| TSH | T4 libre | Interpretación orientadora |
|---|---|---|
| Alta | Baja | Hipotiroidismo primario manifiesto. |
| Alta | Normal | Posible hipotiroidismo subclínico. Confirmar e interpretar en contexto. |
| Baja o suprimida | Alta | Hipertiroidismo. |
| Baja o suprimida | Normal | Posible hipertiroidismo subclínico o T3-toxicosis. Integrar T3, medicamentos y contexto. |
| Baja o inapropiadamente normal | Baja | Considerar hipotiroidismo central, enfermedad no tiroidea, medicamentos o interferencia analítica. |
9. Secuencia integrada de razonamiento clínico
El bloque se resuelve separando primero un cambio cognitivo agudo de un deterioro longitudinal, y usando las pruebas cognitivas o tiroideas solo después de haber formulado la pregunta clínica.
- 01Establecer la temporalidad y el cambio respecto del estado basal: horas o días apuntan a un proceso agudo; meses o años, a un deterioro longitudinal.
- 02Ante un cambio agudo, evaluar atención, nivel de alerta y fluctuación, y considerar delirium antes de atribuir el cuadro a demencia o a un trastorno psiquiátrico primario.
- 03Buscar y corregir precipitantes médicos, farmacológicos, toxicológicos, metabólicos y de abstinencia. Usar 4AT u otra herramienta apropiada como apoyo, sin que reemplace el diagnóstico clínico.
- 04Aplicar medidas no farmacológicas y de seguridad, y reservar la medicación sintomática para indicaciones específicas, sin dejar de reevaluar la causa.
- 05Si el deterioro es persistente o progresivo, reconstruir dominios cognitivos y funcionamiento previo y actual, con información del paciente y de un informante cuando sea posible.
- 06Investigar causas reversibles o contribuyentes: depresión, déficit sensorial, medicamentos y función tiroidea según la presentación.
- 07Usar MMSE o MoCA con versiones y materiales oficiales, en condiciones estandarizadas, y contextualizar el resultado según idioma, educación, estado médico y funcionalidad.
- 08Mantener la sospecha de trastorno neurocognitivo cuando la historia es convincente aunque el cribado salga normal, y derivar para estudio etiológico; priorizar neurología ante progresión rápida o signos atípicos.
- 09Interpretar TSH y T4 libre como un patrón fisiológico, y revisar interferencias, medicamentos y enfermedad sistémica cuando los resultados no concuerden con una alteración tiroidea primaria.
- 10Cerrar aplicando el nivel del Perfil: resolver el delirium agudo, iniciar y derivar el deterioro neurocognitivo, interpretar el laboratorio y realizar los instrumentos cognitivos con técnica apropiada.
12 casos de autoevaluación.
Preguntas originales alineadas con los códigos del Perfil. El orden de alternativas se balancea de forma estable para reducir pistas por posición.
Mujer de 78 años hospitalizada por neumonía presenta en 24 horas un cambio marcado respecto de su estado basal: alterna somnolencia y agitación, pierde el hilo de la conversación y por momentos ve personas que no están presentes. ¿Qué dato organiza mejor el diagnóstico?
- El inicio agudo con fluctuación e inatención, compatible con delirium en el contexto de una enfermedad médica
- Las alucinaciones visuales, que permiten diagnosticar una psicosis primaria
- La edad mayor de 65 años, suficiente para diagnosticar un trastorno neurocognitivo mayor
- La somnolencia diurna, efecto inespecífico de la hospitalización
- La neumonía como antecedente, que vuelve innecesaria la evaluación de atención y conciencia
Ver respuesta razonada
El delirium se reconoce por un cambio agudo o subagudo con alteración de atención y conciencia y curso fluctuante. Las alucinaciones pueden acompañarlo, pero no definen una psicosis primaria. La infección es un precipitante posible y se integra con la evaluación clínica.
Adulto mayor en el segundo día postoperatorio permanece callado, se mueve poco, responde lentamente y se duerme durante la entrevista. La familia refiere que antes de la cirugía conversaba con normalidad, y el examen muestra dificultad marcada para mantener la atención. ¿Cuál es la interpretación más adecuada?
- La ausencia de agitación prácticamente excluye el delirium
- Puede corresponder a delirium hipoactivo y exige buscar precipitantes, aunque no haya agitación ni conducta disruptiva
- Debe diagnosticarse depresión mayor
- El delirium solo puede plantearse si aparecen alucinaciones o desorientación completa
- Corresponde esperar varios días sin investigar
Ver respuesta razonada
El delirium hipoactivo se presenta con somnolencia, lentitud, menor movilidad e interacción, y se pierde con facilidad si se espera agitación. El cambio respecto del basal y la inatención obligan a investigar precipitantes.
Paciente de 82 años con demencia conocida desarrolla en dos días una desorientación mucho mayor que la habitual, dificultad para mantener la atención y fluctuaciones del nivel de alerta. ¿Cuál es la conducta conceptual más adecuada?
- Repetir un cribado cognitivo en seis meses antes de investigar causas médicas
- Atribuir el cambio a la progresión natural de la demencia
- Sospechar delirium superpuesto a demencia, buscar precipitantes y manejar primero el delirium, aunque el deterioro cognitivo basal sea conocido
- Diagnosticar una psicosis primaria por la fluctuación
- Iniciar benzodiacepinas como tratamiento etiológico de primera línea
Ver respuesta razonada
La demencia es un factor de vulnerabilidad para el delirium, y ambos cuadros coexisten. NICE recomienda manejar primero el delirium cuando no se lo puede distinguir de una demencia o de un delirium superpuesto, buscando de manera activa las causas reversibles.
Paciente con delirium confirmado se encuentra angustiado, intenta retirarse una vía venosa y empuja al personal cuando se acerca. La causa médica ya está identificada y en tratamiento. ¿Cuál es la secuencia de manejo sintomático más apropiada?
- Contención mecánica como primera intervención, para preservar los dispositivos invasivos
- Haloperidol de rutina en toda persona con delirium desde el diagnóstico
- Benzodiacepinas de mantenimiento como tratamiento estándar del delirium
- Usar primero técnicas verbales y no verbales de desescalada y, si resultan ineficaces o inapropiadas y el riesgo persiste, considerar haloperidol breve a la menor dosis clínicamente adecuada, con las precauciones pertinentes
- Suspender la búsqueda de precipitantes una vez que la conducta se controla
Ver respuesta razonada
NICE recomienda la desescalada verbal y no verbal en primer lugar. Si hay angustia o riesgo y esas medidas no bastan o resultan inapropiadas, cabe haloperidol a corto plazo, a la menor dosis adecuada y con cautela por efectos cardíacos y neurológicos. La causa del delirium sigue tratándose.
Hombre de 74 años presenta dos años de errores progresivos en finanzas, omisión de medicamentos y episodios en que se pierde en trayectos conocidos. La familia confirma un deterioro sostenido y no hay cambio agudo reciente. ¿Cuál es la conducta más acorde con el Perfil EUNACOM?
- Definir enfermedad de Alzheimer solo con la historia funcional y mantener el seguimiento especializado en medicina general
- Descartar deterioro neurocognitivo porque está orientado durante la consulta
- Diagnosticar delirium por la desorientación espacial
- Considerar los cambios parte del envejecimiento normal y evitar estudios
- Sospechar un trastorno neurocognitivo, evaluar causas reversibles y funcionamiento, iniciar las medidas pertinentes y derivar para estudio etiológico
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Un deterioro adquirido y progresivo con impacto en las actividades instrumentales hace sospechar un trastorno neurocognitivo. El Perfil exige sospecha, tratamiento inicial y derivación, después de evaluar causas reversibles y factores contribuyentes.
Mujer de 70 años presenta un año de errores nuevos en el manejo de medicamentos y finanzas. Su hija confirma un deterioro progresivo, pero un cribado cognitivo breve arroja un puntaje dentro del rango esperado. ¿Cuál es la interpretación más apropiada?
- El resultado normal no descarta demencia. Hay que mantener la sospecha clínica y continuar la evaluación funcional, etiológica y especializada
- El resultado normal excluye un trastorno neurocognitivo mayor
- La discrepancia entre historia y cribado confirma simulación o exageración
- Debe diagnosticarse delirium
- Corresponde repetir el mismo test una vez al año, sin investigar otras causas
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NICE señala que un resultado normal en un instrumento cognitivo no permite descartar demencia. La historia de deterioro funcional progresivo mantiene la sospecha y obliga a completar la evaluación de causas reversibles y la derivación diagnóstica.
Mujer de 59 años desarrolla en cuatro meses deterioro cognitivo progresivo, cambios conductuales importantes y dificultad creciente para caminar. No presenta delirium y la familia describe una pérdida funcional acelerada. ¿Qué característica modifica especialmente la vía de derivación?
- La edad menor de 60 años
- La progresión rápida durante meses, que obliga a priorizar la evaluación neurológica por etiologías potencialmente graves o tratables
- La escolaridad previa
- La convivencia con familiares
- La ausencia de delirium
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Un deterioro cognitivo rápidamente progresivo abre un diferencial distinto, que incluye causas neurológicas graves y algunas tratables. NICE recomienda derivación neurológica con capacidad de estudios especializados en este escenario.
Paciente consulta por fatigabilidad y enlentecimiento cognitivo. La TSH está marcadamente elevada y la T4 libre disminuida, en una muestra obtenida sin enfermedad aguda relevante. ¿Cuál es la interpretación fisiológica más probable?
- Hipertiroidismo primario
- Hipotiroidismo central
- Hipotiroidismo primario manifiesto, porque la caída de hormona tiroidea se acompaña de una elevación compensatoria de TSH
- Función tiroidea normal
- Hipotiroidismo subclínico
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TSH elevada con T4 libre baja es el patrón típico del hipotiroidismo primario manifiesto. En el subclínico la T4 libre permanece en rango, y el hipotiroidismo central suele mostrar T4 libre baja sin la elevación compensatoria apropiada de TSH.
Paciente presenta pérdida de peso, temblor, insomnio y palpitaciones. El laboratorio informa TSH suprimida y T4 libre elevada. ¿Cuál es la interpretación más adecuada?
- Los resultados son fisiológicamente incompatibles y corresponden a un error de laboratorio
- El patrón corresponde a hipotiroidismo primario
- El patrón es diagnóstico de hipotiroidismo central
- El patrón es compatible con hipertiroidismo y debe integrarse con la clínica y la etiología antes de atribuir todos los síntomas psiquiátricos a la función tiroidea
- La combinación establece un trastorno de ansiedad secundario
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TSH suprimida con T4 libre elevada es compatible con hipertiroidismo. Los síntomas psiquiátricos pueden acompañarlo, pero el patrón bioquímico no determina la etiología ni autoriza a atribuir toda la presentación a la tiroides.
Paciente con fatigabilidad y síntomas de hipofunción presenta T4 libre baja, pero la TSH está baja o dentro del rango en lugar de elevarse. ¿Qué interpretación debe considerarse?
- Enfermedad de Graves confirmada
- Hipotiroidismo primario típico
- Hipertiroidismo subclínico
- Función tiroidea normal
- Hipotiroidismo central u otra situación que impida la respuesta esperada de TSH, junto con enfermedad no tiroidea, medicamentos o interferencia analítica según el contexto
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Una T4 libre baja sin elevación compensatoria de TSH no corresponde al patrón del hipotiroidismo primario simple. Hay que considerar hipotiroidismo central y, según el escenario, enfermedad sistémica, medicamentos o interferencias del ensayo.
Una paciente tiene quejas cognitivas progresivas y deterioro funcional. Durante la evaluación obtiene un puntaje bajo en un instrumento breve de cribado cognitivo. ¿Cuál es el uso clínico más riguroso de ese resultado?
- Integrarlo con historia, informante, funcionalidad, idioma, escolaridad, condiciones sensoriales y estado médico, sin usar el puntaje aislado para definir etiología ni gravedad
- Considerarlo suficiente para diagnosticar enfermedad de Alzheimer
- Interpretarlo con el mismo punto de corte universal en cualquier idioma y población
- Omitir el examen físico y la revisión de medicamentos
- Descartar la utilidad de la información de familiares o cuidadores
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MMSE y MoCA son herramientas de cribado que complementan la evaluación clínica. El resultado se contextualiza con la trayectoria, la funcionalidad y las condiciones de administración; no identifica etiología ni sustituye la búsqueda de causas reversibles.
Un equipo docente quiere enseñar MoCA en una página web abierta, publicando una copia completa del instrumento y sus instrucciones. ¿Cuál es la conducta más acorde con las condiciones vigentes del titular del test?
- Publicar el formulario completo, porque el uso educativo por una institución sanitaria elimina las restricciones
- No publicar el test ni sus instrucciones en la web. Usar la plataforma y los materiales oficiales, y cumplir los requisitos vigentes de capacitación y certificación para administrar y puntuar
- Modificar algunos reactivos y conservar el mismo nombre y puntaje
- Publicar solo las instrucciones detalladas y omitir los estímulos
- Traducir el instrumento localmente y distribuirlo como equivalente oficial
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MoCA Test Inc. exige capacitación y certificación para administrar y puntuar el instrumento, y prohíbe publicar el test o sus instrucciones en una web. El uso docente debe apoyarse en los materiales y canales oficiales, respetando las condiciones de permiso aplicables.
Fuentes del bloque.
Los códigos y niveles provienen del Perfil EUNACOM. El contenido clínico se revisa contra fuentes nacionales e internacionales pertinentes y se fecha de manera independiente.
Perfil de Conocimientos EUNACOM versión 3
Fuente primaria para los cuatro ítems y sus niveles de resolución.
Abrir fuente ↗NICE · 2010 · actualizada 2023Delirium: prevention, diagnosis and management in hospital and long-term care (CG103)
Diagnóstico clínico, 4AT, delirium hipoactivo, manejo de delirium sobre demencia, búsqueda de causas y medidas preventivas/terapéuticas.
Abrir fuente ↗NICE · 2018 · revisada 2025Dementia: assessment, management and support for people living with dementia and their carers (NG97)
Evaluación inicial, causas reversibles, historia de informante, límites del cribado cognitivo y criterios de derivación; vigilancia excepcional de octubre de 2025 mantuvo las recomendaciones.
Abrir fuente ↗American Thyroid Association · portal vigente 2026Thyroid Function Tests
Interpretación conjunta de TSH y T4 libre, patrones de hipotiroidismo/hipertiroidismo y principales interferencias farmacológicas o por suplementos, incluida biotina.
Abrir fuente ↗MoCA Cognition · portal vigente 2026MoCA — permissions, training and certification
Requisitos de uso, capacitación/certificación, permisos y prohibición de publicar el test o sus instrucciones en una web.
Abrir fuente ↗PAR · portal vigente 2026Mini-Mental State Examination (MMSE)
Fuente oficial de distribución del MMSE: finalidad, estructura general, traducciones autorizadas y materiales protegidos.
Abrir fuente ↗MINSAL Chile · DIPRECE · 2022 · portal vigenteGES 85: Enfermedad de Alzheimer y otras demencias
Marco nacional para evaluación y manejo de demencia tipo Alzheimer; incluye valoración geriátrica integral, gestión de casos y abordajes no farmacológicos.
Abrir fuente ↗MINSAL Chile · 2025–2035Plan Nacional de Demencia 2025–2035
Marco sanitario nacional actualizado para atención integral, apoyo a cuidadores, articulación de red y desarrollo de competencias en demencia.
Abrir fuente ↗PAR · portal vigente 2026PAR Product Information · copyright and permissions
Los materiales de evaluación de PAR están protegidos por copyright; el uso íntegro requiere adquirir la versión publicada y no se autoriza fotocopiar materiales protegidos.
Abrir fuente ↗PAR · portal vigente 2026MMSE-2 Spanish for Latin America
Versión autorizada del MMSE-2 para español latinoamericano; la interpretación debe apoyarse en datos locales o evidencia pertinente y no trasladar normas demográficas de otra población de forma automática.
Abrir fuente ↗Revisión clínica: 23 de agosto de 2026. Material docente independiente y contextualizado a Chile. No sustituye guías vigentes, protocolos locales ni evaluación especializada cuando corresponda.
Jonathan Alarcón C., ed. Bloque 05: Delirium y trastornos neurocognitivos. Docencia en Psiquiatría. Revisión 23 de agosto de 2026. https://portal-docencia-psiquiatria-uc-hlf.pages.dev/eunacom/bloques/cognicion-delirium/