Módulo 2 · Clase 27

Trastorno de ansiedad generalizada

Lectura clínica para internos de Medicina · Chile · 2026

7 min de lectura1.610 palabrasPágs. 168–173 del compendioLectura disponible
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Trastorno de ansiedad generalizada

Texto íntegro del capítulo correspondiente del compendio docente, presentado con maquetación web.

Por qué importa

Preocuparse permite anticipar problemas y organizar acciones. Patologizar toda incertidumbre medicaliza la vida cotidiana; minimizar una preocupación crónica deja a la persona atrapada en insomnio, tensión, reaseguro y agotamiento. El contenido del trastorno de ansiedad generalizada (TAG) suele ser plausible —dinero, salud, trabajo, familia—. Lo patológico no es que esos asuntos importen, sino la frecuencia, incontrolabilidad, generalización y costo de la respuesta.

El TAG suele consultar mediante síntomas físicos o insomnio y coexistir con depresión, dolor y otros trastornos ansiosos. Sin una evaluación integrada es fácil acumular sedantes o estudios médicos sin tratar el proceso central.

Objetivos de aprendizaje

Al finalizar este capítulo, el estudiante podrá:

1. Distinguir preocupación adaptativa, estrés, ansiedad rasgo y TAG.

2. Reconocer su presentación cognitiva, somática, conductual y funcional.

3. Diferenciarlo de depresión, TOC, pánico, ansiedad por enfermedad y TDAH.

4. Buscar causas médicas, farmacológicas y por sustancias según hipótesis.

5. Utilizar GAD-7 para tamizaje y seguimiento, no como veredicto diagnóstico.

6. Seleccionar psicoterapia y farmacoterapia de primera línea según gravedad y preferencia.

7. Evaluar respuesta evitando benzodiazepinas crónicas y polifarmacia prematura.

Caso clínico

Andrés, de 45 años, lleva más de un año preocupado casi todos los días por trabajo, salud de sus hijos, dinero y errores menores. Cuando un problema se resuelve, aparece otro. Presenta tensión cervical, irritabilidad, fatiga y sueño fragmentado; revisa correos laborales de madrugada y pide repetidamente a su esposa que confirme que “todo está bien”. Consulta solicitando “algo fuerte para apagar la cabeza”. Consume cuatro bebidas energéticas al día.

La petición de un sedante es comprensible, pero no define el tratamiento. Hay que caracterizar el patrón, su función, las conductas mantenedoras, la exposición a estimulantes y posibles comorbilidades.

Preocupación adaptativa y preocupación patológica

La preocupación adaptativa suele ser proporcional a un problema, conduce a una acción posible y disminuye al resolverlo o aceptar sus límites. En TAG, la mente intenta obtener certeza completa mediante escenarios repetidos. La preocupación se extiende a varios dominios, resulta difícil de detener y consume recursos sin producir decisiones nuevas.

Son frecuentes la sobrepreparación, procrastinación por miedo a equivocarse, revisión, búsqueda de reaseguro y evitación de decisiones. Estas conductas disminuyen incertidumbre de inmediato, pero impiden aprender que es posible actuar sin certeza. El trabajo excesivo puede ser socialmente premiado y ocultar deterioro hasta que aparecen insomnio, conflictos o síntomas físicos.

El diagnóstico exige persistencia durante meses e interferencia o malestar clínicamente significativo. DSM-5-TR utiliza seis meses como umbral y, en adultos, exige al menos tres de seis síntomas asociados; CIE-11 formula la duración y el patrón con matices propios. Los sistemas no deben mezclarse como si sus criterios fueran idénticos. Una semana de preocupación después de una amenaza real no es TAG.

Presentación clínica

El núcleo es preocupación excesiva y difícil de controlar. Se asocian inquietud o sensación de estar al límite, fatigabilidad, problemas de concentración, irritabilidad, tensión muscular y alteración del sueño. Cefalea, bruxismo, molestias gastrointestinales y dolor pueden ser la puerta de entrada. Ningún síntoma somático aislado es específico.

La exploración incluye inicio, curso, áreas de preocupación, horas ocupadas, control percibido, función y estrategias utilizadas. Se pregunta qué ocurriría si la persona no revisara, no planificara o no pidiera confirmación. También se examina consumo de alcohol, sedantes o cannabis para dormir y estimulantes para compensar fatiga.

En personas mayores pueden dominar síntomas físicos, temor por salud y polifarmacia. En cualquier edad se compara con el estilo basal: ser responsable o prever dificultades no constituye trastorno si no hay exceso, incontrolabilidad y costo.

Diagnóstico diferencial

En depresión, la rumiación suele concentrarse en pérdida, culpa, fracaso y consecuencias del pasado, acompañada de anhedonia o desesperanza. Puede coexistir con preocupación prospectiva. En el trastorno obsesivo-compulsivo, las obsesiones tienden a ser intrusivas y se asocian a compulsiones o neutralización; algunas preocupaciones cotidianas también pueden ritualizarse, por lo que la función importa más que el tema.

El trastorno de pánico se organiza en torno a crisis abruptas y temor a su recurrencia. La ansiedad social gira alrededor del escrutinio; la ansiedad por enfermedad, alrededor de padecer o adquirir una enfermedad; el trastorno por estrés postraumático, alrededor de una exposición traumática y su patrón específico. En un trastorno de adaptación, la relación con un estresor y la evolución temporal son centrales.

La inatención por TAG suele fluctuar con la preocupación y aparecer después de ella. En TDAH se busca un patrón del neurodesarrollo, transversal a contextos y previo al cuadro ansioso. Dolor, apnea del sueño y privación crónica de sueño pueden producir ansiedad y deterioro cognitivo bidireccional.

Hipertiroidismo, arritmias, anemia y otras condiciones se estudian cuando historia o examen las sugieren. Cafeína, energizantes, estimulantes, cannabis, corticoides, descongestionantes y abstinencia de alcohol o benzodiazepinas pueden contribuir. Una tirotropina o batería de laboratorio no se solicita por ritual; se vincula a una hipótesis.

Evaluación y uso de GAD-7

Además del síndrome se evalúan depresión, bipolaridad, consumo, sueño, funcionamiento, suicidalidad y tratamientos previos. El examen físico y los estudios se dirigen por la presentación. Debe preguntarse por fármacos prescritos y no prescritos, productos naturales y cantidad real de cafeína.

El GAD-7 es un cuestionario breve útil para tamizaje, cuantificación y seguimiento. Un puntaje alto no prueba TAG: también aumenta en otros trastornos ansiosos o depresivos y no establece causa. Un puntaje bajo tampoco invalida deterioro si la presentación se concentra en dominios no capturados o existen barreras de comprensión. Se registra la versión y se interpreta junto con entrevista y función.

Psicoterapia

La terapia cognitivo-conductual (TCC) ayuda a distinguir problemas solucionables de incertidumbres no controlables, revisar estimaciones de amenaza, reducir reaseguro y evitación, y recuperar actividades. Puede incorporar exposición a la incertidumbre, solución de problemas, trabajo con creencias sobre la utilidad de preocuparse y técnicas de regulación. Las aproximaciones metacognitivas y basadas en aceptación cuentan con evidencia y pueden ser alternativas según formación y preferencia.

Intervenir el sueño, la actividad física y el consumo de estimulantes apoya la recuperación, pero no reemplaza tratamiento cuando el trastorno es moderado o grave. “Deje de pensar” o entregar una lista genérica de higiene del sueño suele añadir culpa. Un horario de preocupaciones sólo tiene sentido dentro de una formulación y con evaluación de su efecto; no es un ritual universal.

Farmacoterapia

Los inhibidores selectivos de recaptación de serotonina (ISRS) y algunos inhibidores de recaptación de serotonina y noradrenalina (IRSN) son opciones principales. La elección considera depresión o dolor concomitante, efectos sexuales, sueño, presión arterial, interacciones, síntomas de discontinuación, embarazo y preferencias. Se explica latencia, se inicia y titula prudentemente y se controla activación inicial, adherencia, ánimo y riesgo.

Pregabalina puede considerarse en casos seleccionados según disponibilidad, comorbilidad renal, sedación y riesgo de uso problemático. Buspirona es una alternativa en determinados pacientes, pero no funciona como rescate inmediato. Ningún fármaco corrige por sí solo evitación, reaseguro o vida organizada alrededor de la certeza.

Las benzodiazepinas no son tratamiento longitudinal de primera línea. Tolerancia, dependencia, abstinencia, deterioro psicomotor, caídas e interacción con alcohol u opioides pesan especialmente en uso sostenido. Si la persona ya las utiliza regularmente, se planifica un retiro gradual individualizado; “no más desde mañana” puede ser peligroso.

Seguimiento y respuesta parcial

El seguimiento mide tiempo de preocupación, control percibido, sueño, tensión, conductas de seguridad, función y consumo. Respuesta parcial no equivale a fracaso: antes de combinar se revisan diagnóstico, dosis y duración adecuadas, adherencia, efectos adversos, acceso a TCC y comorbilidad. Acumular varios fármacos a dosis subterapéuticas vuelve imposible saber qué funciona.

Tras una respuesta estable, el tratamiento se mantiene el tiempo suficiente y se retira gradualmente. Refractariedad, bipolaridad posible, consumo complejo, riesgo o deterioro importante justifican evaluación especializada. En Andrés, reducir energizantes, explicar el ciclo, ofrecer TCC y discutir un ISRS o IRSN es más coherente que “apagar” la experiencia con un sedante crónico.

Errores frecuentes

  • Diagnosticar TAG por estrés de pocos días o por un GAD-7 elevado.
  • Tratar como irracional el contenido realista de la preocupación.
  • Atribuir palpitaciones o tensión a ansiedad sin una evaluación dirigida.
  • Tratar sólo el insomnio y omitir preocupación, reaseguro y estimulantes.
  • Cronificar benzodiazepinas o suspenderlas bruscamente.
  • Agregar varios fármacos antes de optimizar una estrategia.
  • Presentar consejos generales de estilo de vida como tratamiento suficiente para todo caso.

Para recordar

1. El contenido puede ser realista; el patrón excesivo, generalizado e incontrolable es el núcleo.

2. TAG requiere persistencia, síntomas asociados e interferencia, no sólo nerviosismo.

3. Cognición, cuerpo, conducta, sueño y sustancias se evalúan juntos.

4. TCC e ISRS o IRSN son pilares según gravedad, acceso y preferencia.

5. La respuesta se mide por función y flexibilidad recuperadas, no sólo por menos tensión.

Bibliografía esencial

  • American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders: DSM-5-TR. American Psychiatric Association Publishing; 2022. DOI.
  • World Health Organization. Clinical Descriptions and Diagnostic Requirements for ICD-11 Mental, Behavioural and Neurodevelopmental Disorders. 2024. Publicación oficial.
  • National Institute for Health and Care Excellence. Generalised anxiety disorder and panic disorder in adults: management. CG113; 2011, última actualización clínica 2020, revisada 2024 y con actualización de enlaces en 2026. Guía.
  • Spitzer RL, Kroenke K, Williams JBW, Löwe B. A brief measure for assessing generalized anxiety disorder: the GAD-7. Archives of Internal Medicine. 2006;166(10):1092–1097. DOI.
  • Baldwin DS, Anderson IM, Nutt DJ, et al. Evidence-based pharmacological treatment of anxiety disorders, post-traumatic stress disorder and obsessive-compulsive disorder. Journal of Psychopharmacology. 2014;28(5):403–439. DOI.
Fuente académica maestra: Compendio integral de lecturas · 50 capítulos · fuentes revisadas al 15 de agosto de 2026. Proyecto académico autónomo.